En la práctica no se realiza el ajuste del riego
diariamente, lo que obliga a fijar un período de cálculo semanal.
De forma que, una vez
obtenido el consumo de agua de los cultivos durante la semana, la siguiente semana se
procede a reponer mediante el riego el agua consumida.
De esta manera, a lo
largo de la campaña, la cantidad de agua aplicada con el riego se aproxima a la cantidad
de agua realmente necesaria para los cultivos.
Estas recomendaciones de
riego semananales se calculan en base a datos REALES de las 27 estaciones agroclimáticas
y son las que hay que aplicar en cada zona y cultivo. Si se utilizan datos de efemérides
se pueden cometer en años concretos errores importantes. |