BON 25 de noviembre de 2002. Decreto
Foral 212/2002, de 7 de octubre, por el que se aprueban variaciones en la
relación de actuaciones del Plan de Regadíos de la Comunidad Foral de Navarra.
Con fecha 15 de septiembre de 2000 la
Comisión aprobó el Programa de Desarrollo Rural para regiones fuera de Objetivo 1. Este
Programa viene a apoyar las actuaciones previstas en el Plan Foral de Regadíos, mediante
la cofinanciación comunitaria de la modernización de regadíos y de las obras de
creación de nuevos regadíos.
El Plan de
Regadíos de la Comunidad Foral de Navarra, preparado por técnicos de Riegos
de Navarra, S.A., ha quedado recogido en la Ley Foral 7/1999, de 16 de marzo, de
actuaciones y obras en regadíos integradas en el Plan de Regadíos de la Comunidad
Foral de Navarra y contiene, entre otros proyectos el del Canal de Navarra.
Estado de
ejecución del Plan Foral de Regadíos 1999-2008 (Formato pdf, 60 KB, 1 página)
PLAN DE REGADIOS
DE LA
COMUNIDAD FORAL DE NAVARRA
RESUMEN EJECUTIVO |
Indice
El marco competencial
Introducción
1.La Infrautilización de los recursos hídricos en Navarra
2.Planteamientos básicos del Plan de
Regadíos
3.Estructura
del Plan
1.Diagnóstico de la Agricultura Navarra
2.Objetivos del presente Plan
3.Programas concretos de
actuación
4.Jerarquización
de los programas que los desarrollan
y de las acciones que se acometen
5.Programación Presupuestaria
ORGANIZACIÓN
DE LA DOCUMENTACIÓN BÁSICA DEL PLAN DE REGADIOS
EL MARCO COMPETENCIAL
La
Planificación Hidrológica debe ser dinámica y en continuo proceso de actualización y
perfeccionamiento de datos, bien por los cambios constantes que la Política Agraria
Común introduce en el contexto de las producciones agrícolas, bien por un mejor
conocimiento técnico obtenido de nuevos estudios generales o de detalle, bien por el
necesario acople entre el marco competencial propio y el del Estado en asuntos, como el de
la Planificación Hidrológica, que merece ser cuidadosamente respetado.
La
relación de documentos e instrumentos legales relativos a la planificación de los
recursos hidráulicos que se relacionan con Navarra es numerosa. Baste citar el denominado
"Propuesta de actuaciones en materia de infraestructuras de regulación",
Gobierno de Navarra, 1988; el "Proyecto de Directrices del Plan Hidrológico de la
Cuenca del Ebro", noviembre 1993; el "Anteproyecto de Ley del Plan Hidrológico
Nacional, junio 1993; el "Plan Foral de Regadíos", mayo 1994; el "Avance
del Plan Nacional de Regadíos", octubre 1995; el "Plan Nacional de Regadíos
Horizonte 2005", febrero 1996; el "Plan Hidrológico del Ebro" aprobado por
el Consejo del Agua del Ebro en febrero de 1996 y, finalmente, el Plan Nacional de
Regadíos actualmente en redacción.
Estando,
como se ha dicho, la Planificación Hidrológica sometida a un proceso de revisión
constante, también lo es en el caso de Navarra, de acuerdo con lo establecido en la
disposición transitoria 4ª de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del
Régimen Foral de Navarra, y el Real Decreto 2356/1984 de 19 de Diciembre, todo ello de
acuerdo con los artículos 148 (puntos 1, 4 y 10) de la Constitución y el 44 (puntos 2 y
5) de la citada Ley Orgánica. En su virtud corresponde a la Comunidad Foral de Navarra la
competencia exclusiva en materia de obras públicas que no tengan la calificación legal
de interés general del Estado o cuya realización no afecte a otros territorios del mismo
y de aprovechamientos hidráulicos, canales y regadíos, cuando las aguas discurran
íntegramente dentro de Navarra y su aprovechamiento no afecte a otros territorios del
Estado.
En
virtud de lo señalado, el presente documento desarrolla el PLAN DE REGADIOS de la
Comunidad Foral de Navarra, en el marco de sus competencias tanto de Obras Hidráulicas
como de Reforma y Desarrollo Agrario, con la finalidad de servir de guía y referencia a
una política de desarrollo rural orientada a incrementar la competitividad y a mantener
el medio rural, para lo que contempla, desde un punto de vista general, las nuevas
transformaciones y la modernización de regadíos tradicionales, así como todas aquellas
medidas conexas que, para el adecuado desarrollo del Plan, se consideran necesarias y, en
particular, para su financiación, bien en base a los recursos propios de la Hacienda
Foral, o mediante la cofinanciación del Estado y de la Unión Europea, en el marco de los
futuros instrumentos de ayuda al desarrollo rural, a cargo del Fondo Europeo de
Orientación y Garantía Agrícola.

INTRODUCCIÓN
La creciente liberalización de los mercados agrícolas propiciada
por las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT y por la Organización Mundial de
Comercio así como las modificaciones inherentes a la Política Agraria Común obligan
necesariamente a plantearse el papel del regadío en este nuevo contexto, sin olvidar en
ningún caso el valor estratégico de nuestra agricultura que sea capaz de asegurar un
nivel mínimo de autoabastecimiento, tanto para la alimentación como para el necesario
aporte de materia prima para la agroindustria con el fin, entre otros, de evitar su
deslocalización.
El regadío es también un
importante generador de riqueza en la Comunidad Foral donde el 17% del P.I.B. tiene su
origen en las producciones obtenidas, en gran medida en las áreas de riego y en la
posterior transformación de las mismas, y es básico como factor de consolidación de las
poblaciones rurales, por lo que debe merecer toda la atención de los poderes públicos.
Asimismo, el valor del regadío frente a la desertización y frente a los procesos
erosivos constituye un factor de importancia clave en la organización territorial, sin
olvidar, también, su influencia en los aspectos ambientales ligados al uso de
fertilizantes y productos fitosanitarios en lo que se ha venido en llamar contaminación
difusa y en ese sentido la necesidad de que las actividades ligadas al regadío se rijan
por el principio de sostenibilidad, de forma que los rendimientos actuales no condicionen
negativamente las producciones futuras.
La necesidad de
compatibilizar la producción agraria con el mantenimiento y mejora del medio ambiente se
ha configurado como un objetivo capital de la política agraria vigente. La adopción de
nuevas formas de uso y manejo de las tierras es paulatina pues hay que contar con los
diferentes gestores del territorio y, en especial, con los usuarios directos de las
tierras (agricultores, ganaderos y silvicultores). Desde hace años se vienen elaborando y
desarrollando directrices y programas encaminados a conseguir los objetivos citados. En el entorno concreto de Navarra se pueden citar los trabajos
promovidos por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación para recoger y
elaborar documentación territorial, para experimentar y asesorar a los agricultores y
ganaderos en los diversos aspectos de la producción y de la gestión, para preparar el
actual Código de buenas prácticas agrarias de Navarra, para modernizar los regadíos
tradicionales y para asesorar a los regantes,
para medir la erosión y la contaminación difusa causada por el uso agrícola de las
tierras, para reforestar tierras agrarias, etc. El Plan Forestal y los diferentes
documentos de planeamiento urbanístico y territorial del Departamento de Medio Ambiente,
Ordenación del Territorio y Vivienda son otros ejemplos adicionales de actuaciones del Gobierno de Navarra en este sentido.
Por
otro lado, la existencia de documentos de Planificación Hidrológica realizados en el
marco de la vigente Ley de Aguas y en particular el Plan Hidrológico de la cuenca del
Ebro aprobado por el Consejo del Agua en Febrero de 1996, consagran las importantes obras
de regulación que se llevan a cabo: Itoiz en el Irati, Cigudosa-Valdeprado en el Alhama,
Los Fayos en el Queiles y la previsión de llevar a cabo otras, como el embalse de Oteiza
en el Ega, regulaciones en el Arga y el recrecimiento de Yesa, que permitirán superar la
tasa de agua regulada en Navarra desde el 10% actual, de los recursos hidráulicos
generados en nuestra Comunidad, hasta una cifra superior al 20%, aunque por debajo de la
media nacional y europea que se sitúan en el 40%, cifra conseguida en el caso de España,
gracias a la construcción de 1.200 presas y en el caso de Europa gracias a la elevada
regulación natural.
1.
LA INFRAUTILIZACIÓN DE LOS RECURSOS HÍDRICOS EN NAVARRA
Los documentos mencionados muestran también como el
grado de aprovechamiento de los recursos hídricos en Navarra, con destino al regadío no
se ha producido en consonancia con las agriculturas de nuestro entorno geográfico. Así
mientras Aragón ha transformado 62 hectáreas en riego por cada hectómetro cúbico que
aporta a la cuenca del Ebro, como media anual, Cataluña 56 hectáreas, La Rioja 50
hectáreas y País Vasco 34, Navarra ha transformado solamente 24 hectáreas por cada
hectómetro cúbico.
Más elocuente, si cabe, es el retraso manifiesto
que muestra Navarra en el desarrollo temporal de sus áreas regables y para ello bastan
dos datos significativos:
- En el período 1962-1985 las hectáreas de riego intensivo en España
crecieron un 60%, pasando de 1.880.000 a 3.006.800 según el Ministerio de Agricultura,
mientras que Navarra creció un 1% y pasó de 66.400 a 67.000 hectáreas.
- Mientras tanto, en Europa, y en particular en los países de la UE de
1974 a 1989 según la FAO, incrementan las superficies de regadío en un 25% (pasaron de
8.963.000 hectáreas a 11.196.000 hectáreas). En ese periodo Navarra creció un 7% (4.798
hectáreas), gracias a la creación de la sociedad pública Riegos de Navarra, S.A. que
inició su andadura en 1984.
2. PLANTEAMIENTOS BASICOS DEL PLAN DE REGADÍOS
Los aspectos señalados, relativos al GATT, PAC, a
la Planificación Hidrológica, y al retraso que Navarra muestra en el desarrollo de las
infraestructuras para riego, muestran la necesidad de llevar a cabo una revisión de las
cifras de planificación hasta ahora conocidas, someter éstas a nuevos análisis de
carácter económico y ambiental, si es que carecieran de ellos y, finalmente, llevar a
cabo un adecuado estudio de la financiación de las propuestas concretas que se deduzcan
de la información disponible.
Al mismo tiempo, debe analizarse la posibilidad de
mejorar la competitividad de los regadíos navarros por la vía de la disminución de los
costes de explotación, la búsqueda de nuevos mercados y cultivos y potenciar, en los
casos precisos, las zonas regables de interés social o que contribuyan a unas cotas de
desarrollo rural inalcanzables con otros planteamientos, en la certeza de que la
dignificación de la actividad agraria constituye un pilar de nuestra sociedad y
patrimonio de nuestra cultura y que, en la medida que esta actividad pueda competir en un
mercado libre, estaremos en disposición de garantizar su continuidad, manteniendo el
tejido rural y elevando el nivel de vida de nuestros pueblos y comarcas.
Para la realización del Plan de Regadíos no basta,
sin embargo, con proceder a una mera enumeración de objetivos, como alguno de los
señalados que, en la práctica, suelen ser comunes a todas las agriculturas de regadío,
sino que deben ser fruto tanto del análisis de la agricultura navarra, como sobre el
estado actual del regadío tradicional en Navarra, como de las orientaciones que la
competencia, cada vez más abierta, introduce en el mercado y en particular las
relacionadas con la industria en general.
La experiencia tanto del estado actual del
funcionamiento de las zonas regables transformadas desde 1984 por el Departamento de
Agricultura, a través de Riegos de Navarra S.A., como de las actuaciones de mejora de los
regadíos tradicionales, emprendidas también desde la creación de la citada sociedad
instrumental, en base a la legislación foral en vigor en cada momento, permite disponer
de elementos de análisis y datos comparativos relevantes que ayudarán a enfocar el
presente Plan.
Esta experiencia, junto con los datos señalados en el apartado
anterior, han permitido plantear un escenario de futuro en
materia de desarrollo rural que se configura en base a cuatro elementos básicos:
1.1. La escasez de
superficie de riego en Navarra en comparación con las regiones colindantes.
1.2. La falta de receptividad previa de los regantes tradicionales frente
a los procesos de cambio de sistema de riego.
1.3. La nula rentabilidad económica de la modernización en la que,
además, parte de los beneficios obtenidos son absorbidos por regiones aguas abajo de la
nuestra.
1.4. El elevado precio, 500 ptas/m3, que resulta para cada m3 de agua
ahorrada tras la modernización.
1.5. La imposibilidad actual de cofinanciación por el Estado de las
obras de modernización que se estima debería alcanzar más del 60% del importe de las
obras.
1.6. Imposibilidad de financiar simultáneamente, con los recursos
actualmente disponibles, la modernización y la creación de nuevos regadíos, lo que
obliga a establecer criterios de selección.
2. La modernización de los regadíos tradicionales
debe orientarse, de forma preferente, a la resolución de problemas de índole social.
3. La creación de nuevos regadíos y la
modernización de los existentes deben estar sometidos a criterios ambientales, técnicos,
económicos y sociales acordes con la experiencia adquirida y con las orientaciones que
los fondos de ayuda al desarrollo rural de la UE establezcan.
4. El secano de Navarra, donde un 60% de su superficie
está por debajo de los límites de rentabilidad económica, deberá reorientarse a una
auténtica función agroambiental en consonancia con las directrices que llegan desde la
UE.

3. ESTRUCTURA DEL PLAN
El PLAN DE REGADÍOS de la Comunidad Foral
de Navarra se ha estructurado en 5 partes, que incluyen desde el análisis pormenorizado
de la situación actual, la fijación de objetivos y actuaciones concretas, hasta la
programación presupuestaria a corto, medio y largo plazo del
mismo.
La primera parte de este Plan Foral recoge, en primer lugar, el diagnóstico de la agricultura navarra, que se concreta en los
puntos siguientes:
1. Baja productividad de la superficie agrícola, en relación con los valores
medios del Valle del Ebro, debido a la escasez relativa de regadíos.
2. Pérdida del potencial exportador en el
sector agroalimentario que de 1985 a 1995 ha multiplicado por 2,7 las exportaciones
mientras que las importaciones se han multiplicado por 12,8.
3. Deficiente estructura del factor tierra,
con un importante minifundio en el regadío tradicional.
4. Elevado nivel de envejecimiento de los
activos agrarios.
5. Bajo nivel de diversificación de las
rentas agrarias.
6. Gran parte de los secanos de la zona media
y sur están en el límite de rentabilidad del cereal con riesgo de despoblamiento.
7. Escasa contribución del regadío de
Navarra a la Producción final Agrícola (50%), mientras que la media española es
del 62%. |
En segundo lugar se realiza un análisis de la situación y del
funcionamiento de los regadíos de Navarra. Este análisis puede desglosarse a
su vez en dos apartados, el primero corresponde a los regadíos
tradicionales, que abarcan una extensión de 84.000 hectáreas que se
caracterizan, en esencia, por:
1. Insuficiente dotación en unas 30.000 ha.
2. Infraestructuras deficientes en unas 60.000
ha.
3. Deficiencias organizativas en la gestión
del agua.
4. Bajas eficiencias en la aplicación del
agua de riego por gravedad.
5. Estructura parcelaria minifundista: 150.000
parcelas y 50.000 propietarios.
6. Dificultad de contratar con la
agroindustria: el 95,5% de las parcelas son inferiores a 2 ha.
7. Resistencia de los agricultores a la
modernización, y al cambio de sistema de riego. |
El segundo apartado corresponde al análisis de
las 10.767 hectáreas de nuevos regadíos
construídos desde 1984 a 1997 por Riegos de Navarra, S.A., siendo, en este caso, sus
rasgos más significativos los siguientes:
1. Riegos adecuados, sin que se aprecien déficits significativos.
2. Mayores posibilidades de programar
producciones ligadas a la agroindustria.
3. Las estructuras organizativas de las nuevas
Comunidades de Regantes permiten una gestión más eficaz del regadío.
4. Los consumos de agua ajustados a las
dotaciones previstas.
5. Desarrollo de modernas metodologías para
el control de agua de riego.
6. Empleo de técnicas de control ambiental.
7. Estructura parcelaria más competitiva y
con mayor capacidad de diversificación de cultivos.
8. Automatización de las
operaciones de riego en beneficio de la calidad de vida del agricultor. |
Como fruto del análisis de la situación actual en la segunda parte se desarrollan los objetivos
del presente Plan, que pueden resumirse como siguen:
1. Fomentar explotaciones agrícolas y ganaderas competitivas.
2. Consolidar e incrementar el potencial de la
industria navarra ligada a la agricultura.
3. Fomento de cultivos energéticos.
4. Racionalizar el uso del agua de riego.
5. Integrar la variable ambiental en la toma
de decisiones.
6. Proteger el territorio contra el
despoblamiento y la desertización.
7. Mejorar los métodos y procedimientos para
la elaboración de proyectos.
8. Disponer de información para una adecuada
gestión presupuestaria y de las ayudas nacionales y comunitarias. |
El desarrollo de los objetivos señalados se realiza
mediante programas concretos de actuación que
configuran la tercera parte
del Plan. Estos programas serían:
1. Modernización y mejora de los regadíos existentes, que en el período
1998-2018 alcanzará a 18.908 hectáreas y beneficiará a 6.000 propietarios.
2. Finalización de zonas regables en
ejecución, que abarcan 1.303 hectáreas de las zonas de interés nacional de Mendavia y
de El Ferial beneficiando a 706 agricultores.
3. Estudio de nuevas zonas potencialmente
regables en todo el ámbito de Navarra según las distintas fuentes de suministro de agua
posibles.
4. Establecimiento de un inventario y
metodología de estudios pendientes de realizar en las zonas potencialmente regables en
orden a la racionalización de los procesos de selección.
5. Puesta en riego de zonas nuevas, iniciando
antes del 2008 actuaciones en 60.433 hectáreas de las que 2.750 hectáreas corresponden a
pequeñas áreas regables y 57.683 hectáreas a grandes zonas (Canal de Navarra),
beneficiando a 13.717 propietarios.
6. Diagnóstico y seguimiento de zonas
transformadas para mejora de la metodología de elaboración de los proyectos de nuevas
zonas.
7. Formación de los regantes en las técnicas
del riego y ambientales con el fin de hacer protagonista al agricultor del manejo
conservacionista del regadío.
8. Conexión de la agricultura con la
industria que permitirá enlazar adecuadamente el actual complejo agroindustrial con la
agricultura y la creación de nuevas ramas de actividad como la agroenergética. |
En la cuarta parte
del Plan se aborda la planificación de los regadíos en base a la jerarquización
de los programas que los desarrollan y de las acciones que se acometen,
considerándose relevante, en cada caso, el análisis de estos factores condicionantes
1. Los aspectos sociales y la voluntad de los regantes, actuales y futuros.
2. Las disponibilidades de agua y suelos.
3. Las limitaciones presupuestarias y marco
legal vigente.
4. La sostenibilidad de las actuaciones desde
la óptica ambiental.
5. La realidad de los mercados actuales y las
previsiones de futuro de la Agenda 2000.
6. La competitividad de las explotaciones en
precios y calidad. |
Por último, la quinta
parte de este documento aborda la programación
presupuestaria a corto, medio y largo plazo, de las actuaciones a financiar por
el Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación, que se concretan en el cuadro
adjunto:
INVERSIONES A
CARGO DEL DEPARTAMENTO DE AGRICULTURA,
GANADERÍA Y
ALIMENTACIÓN, PERIODO 1998-2.018
TIPO DE
ACTUACIÓN |
Superficie
hectáreas |
Inversión
millones |
Inversión
Unitaria mill/ha. |
Beneficiarios |
Modernización y
mejora de regadíos |
18.908 |
18.630 |
0,985 |
6.000 |
Finalización
zonas regables en ejecución |
1.303 |
1.309 |
1,000 |
706 |
Nuevos regadíos
sociales |
2.750 |
2.621 |
0,953 |
717 |
Nuevos regadíos
del Canal de Navarra |
57.683 |
68.502 |
1,187 |
13.000 |
ORGANIZACIÓN
DE LA DOCUMENTACION BASICA DEL PLAN DE REGADIOS
TOMO I MEMORIA
Y ANEJOS A LA MEMORIA
TOMO II
PROGRAMA DE MODERNIZACION DE LOS REGADIOS TRADICIONALES DE NAVARRA
TOMO III
ESTUDIO DE EMPLAZAMIENTO DE BALSAS PARA RIEGO EN LA ZONA SUR DE NAVARRA
TOMO IV
ITOIZ-CANAL DE NAVARRA. FINALIDADES Y BENEFICIOS SOCIALES
TOMO V
VALORACION "EX-ANTE" DEL IMPACTO MACROECONOMICO ITOIZ-CANAL DE NAVARRA
TOMO VI
PLANIFICACIÓN DE INFRAESTRUCTURAS DE LA ZONA REGABLE DEL CANAL DE NAVARRA
TOMO VII
DOCUMENTACION MEDIOAMBIENTAL
TOMO I. MEMORIA Y ANEJOS A LA MEMORIA
ÍNDICE DE LA MEMORIA
INTRODUCCION. LA PLANIFICACIÓN HIDROLÓGICA Y DE LOS REGADÍOS
1. Los antecedentes de la
planificación
2. Nuevos instrumentos
legales y de planificación, posteriores a la aprobación del primer Plan Foral de
regadíos
3. Las obras de regulación
previstas en el Plan Hidrológico del Ebro. Conexión con las zonas regables por
transformación
1ª PARTE. AGRICULTURA Y REGADIO EN NAVARRA
1. Una aproximación al
diagnóstico de la agricultura navarra
2. Una visión general de los
regadíos
3. El estado actual de los
regadíos tradicionales
4. Los nuevos regadíos desde
1984
2ª PARTE. OBJETIVOS DEL PLAN DE REGADIOS
1. Fomentar explotaciones
agrícolas y ganaderas competitivas
2. Consolidar e incrementar
el potencial de la industria navarra ligada a la agricultura
3. Fomento de cultivos
energéticos
4. Racionalizar el uso del
agua de riego
5. Integrar la variable
ambiental en la toma de decisiones
6. Proteger el territorio
contra el despoblamiento y la desertización
7. Mejorar los métodos y
procedimientos para la elaboración de proyectos
8. Disponer de información
para una adecuada gestión presupuestaria y de las ayudas nacionales y comunitarias
3ª PARTE. PROGRAMAS DE ACTUACIÓN A DESARROLLAR
1 . Modernización y mejora de
los regadíos existentes
2. Finalización de zonas
regables en ejecución
3. Selección de zonas
potencialmente regables
4. Establecimiento de un
inventario y metodología de estudios pendientes de realizar
5. Puesta en riego de zonas
nuevas
6. Diagnóstico y seguimiento
de zonas transformadas para mejora de la metodología
7. Formación de los regantes
en las técnicas del riego y ambientales
8. Conexión de la
agricultura con la industria
4ª PARTE RESUMEN DE ACCIONES INCLUIDAS EN LOS PROGRAMAS
5ª PARTE PROGRAMACIÓN
PRESUPUESTARIA
TOMO I. ANEJOS A LA MEMORIA
ÍNDICE DE LOS ANEJOS
ANEJO 1. Historia y evolución de los regadíos en Navarra
ANEJO 2. El regadío en Navarra. Situación actual
ANEJO 3. Las perspectivas del regadío en Navarra. Razones para una
ampliación
ANEJO 4. La modernización de los regadíos tradicionales
ANEJO 5. La Unión Europea y Navarra
ANEJO 6. La planificación hidrológica en Navarra
ANEJO 7. Navarra en el Plan Hidrológico del Ebro
ANEJO 8. El Servicio de Asesoramiento al Regante
ANEJO 9. Criterios de rentabilidad de zonas regables por
transformación
ANEJO 10. Las energías renovables y los cultivos energéticos
ANEJO 11. Consolidación e incremento del potencial de la agroindustria
ANEJO 12. Estudio de emplazamientos de balsas en el sur de Navarra
ANEJO 13. La lucha contra la desertización de tierras en Navarra
ANEJO 14. Programación presupuestaria
ANEJO 15. Listado de documentos relacionados con el Plan Foral

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