- RESUMEN NO TÉCNICO -
ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL
DEL CANAL DE NAVARRA Y LA TRANSFORMACIÓN DE SUS ZONAS REGABLES
1. OBJETO DEL PRESENTE DOCUMENTO
El presente documento hace referencia a los temas contenidos en el Estudio de Impacto
Ambiental del Canal de Navarra y la transformación de su zona regable, de los que se
deducen conclusiones significativas para la toma de decisión. Si se quiere profundizar en
algún aspecto deberá acudirse a los apartados del Estudio de Impacto Ambiental en que se
desarrolla el análisis del mismo. Este resumen pretende facilitar la participación en la
fase de información pública de los interesados en el proyecto del Canal de Navarra y la
transformación de su zona regable.
2. ANTECEDENTES DEL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL
2.1. Canal de navarra
En 1988 se inició el Anteproyecto del Canal de Navarra (Orden Foral 577/88 de 31 de
mayo) que incluyó un informe ambiental exigido por la legislación navarra. Este informe
se redactó y se realizó en dos etapas.
En la primera etapa se llevó a cabo una evaluación ambiental del trazado básico con
objeto de evitar la alteración de enclaves de interés ecológico sobresaliente, así
como afecciones sobre el planeamiento urbanístico, sobre núcleos de población y sobre
viviendas.
En la segunda etapa se hizo una evaluación ambiental, con el estudio en detalle del
medio en el estado preoperacional, la valoración de los impactos y las posibles medidas
correctoras para ser tenidas en cuenta en la elaboración del Proyecto de Trazado del
Canal de Navarra (1.990).
El informe ambiental, como parte integrante del Anteproyecto, fue sometido a
Información Pública dentro del procedimiento previsto por la legislación de la
Comunidad Foral (B.O.N del 17 de Abril de 1.991).
Una vez terminado el Anteproyecto, se avanzó en los estudios encaminados a definir por
tramos el trazado del Canal con el nivel de detalle necesario para su construcción. Los
primeros tramos del Canal, que constituyen lo que se ha denominado la 1ª Fase del mismo,
desde la presa de Itoiz hasta el inicio del cruce con el río Aragón, con 12 tramos y las
balsas de regulación de Villaveta, Unciti, Artajona y Pitillas, se encuentran definidos
con el nivel de detalle de Proyecto de Construcción. Los restantes tramos, que se
denominan 2ª Fase, desde el cruce del río Aragón hasta el final del Canal en el Sur de
Navarra, con 9 tramos, están definidos a nivel de Proyecto de Trazado.
2.2. TRANSFORMACIÓN EN REGADÍO
Analizado el potencial productivo y la regabilidad de la zona, la transformación en
regadío se encuentra en fase de planificación, en los términos que señala la Ley Foral
18/1994 de Reforma de las Infraestructuras Agrícolas.
La Ley Foral 15/1995, de 29 de diciembre, declaró de interés general la implantación
y mejora de regadíos en la zona regable del Canal de Navarra, en virtud de las
competencias que la Comunidad Foral de Navarra ostenta desde 1985 en materia de reforma y
desarrollo agrario.
El Plan responde a la intención de dar solución a una situación actual caracterizada
por:
Abandono de las explotaciones en secano.
Baja proporción de superficie en regadío en Navarra.
Fuerte tendencia al despoblamiento. El 60% de la zona regable es objetivo 5b para la
aplicación de los fondos estructurales de la Unión Europea.
Insuficiente producción agrícola para el elevado potencial agroindustrial de Navarra
y prestigio de sus denominaciones de origen.
El 92,8% de las áreas dominadas por el Canal, se encuentran por debajo del límite de
rentabilidad económica, 2,7 t/Ha. El abandono del cultivo del cereal en esas áreas puede
alcanzar unas 100.000 Ha en los próximos años. La necesidad de conservar la cuota de
producción de cereal correspondiente a Navarra, según el Plan de Regionalización
Productiva CEE (Reglamento 1765/92/CEE), obliga a obtener esa producción en la nueva zona
regable en una proporción de 4 a 1, para lo que hay que reservar unas 25.000 Ha.
La necesidad de aumentar las producciones ligadas a la agroindustria se basa en el
saldo exportación-importación de productos agroalimentarios, que disminuye de año en
año (1990: -3.463 millones de pesetas; 1994: -20.603 millones de pesetas).
El Plan se apoya en la adecuada capacitación profesional para la agricultura de
regadío, que tienen los agricultores navarros, y en un Servicio de Asesoramiento al
Regante recientemente implantando por el Gobierno de Navarra.
3. OBJETIVOS DEL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL
Para el Canal de Navarra se parte de una localización definida por los
proyectos ya citados, y se cuenta con un análisis ambiental ya realizado, como se señala
en los apartados anteriores. Por ello el objetivo en este caso es el de profundizar en el
análisis de los impactos ambientales y en el diseño de las medidas correctoras, teniendo
en cuenta que la evaluación ambiental ya realizada eligió y modificó puntualmente los
trazados, con el fin de evitar impactos significativos. En el caso de que como resultado
del análisis actual aparezcan impactos significativos no corregibles, se propondrán
alternativas de trazado que los eviten. El Estudio establecerá un programa de vigilancia
ambiental que garantice el cumplimiento de las medidas correctoras y que permita el
seguimiento de su eficacia, con el fin de poder tomar las medidas necesarias si los
resultados se alejan de las previsiones.
En cuanto a la transformación en regadío, el objetivo es conocer los impactos
ambientales significativos que puedan producirse en la zona y como consecuencia de ello
determinar las medidas correctoras que los anulen y si no cuáles son las áreas que se
recomienda excluir de la transformación, y establecer las directrices de un programa de
vigilancia ambiental a concretar en las fases siguientes del proceso de desarrollo del
regadío, que se someterán a estudio de afecciones por el Gobierno de Navarra (Ley Foral
18/94 de reforma de las infraestructuras agrícolas).
4. CONSULTAS PREVIAS
El procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental determina la medida en que el
órgano ambiental efectúa consultas a organismos, personas o entidades para centrar los
temas que deben analizarse en el Estudio de Impacto Ambiental. Esta participación
pública proporciona los términos de referencia de la revisión del Estudio de Impacto
Ambiental que se produce luego en la fase de Información Pública.
El documento iniciador de consultas, elaborado por el promotor de la actividad,
denominado "Memoria-Resumen del Estudio de Impacto Ambiental conjunto del Canal de
Navarra y la transformación de sus zonas regables", fue remitido el 26 de enero
de 1996 por el órgano ambiental (Dirección General de Información y Evaluación de
Impacto Ambiental del Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente), a 149
entidades públicas y privadas, pidiendo colaboración para determinar los problemas a
resolver en el Estudio de Impacto Ambiental. En contestación se recibieron 17 respuestas.
entidades consultadas y respuestas recibidas
| Consultados |
Número |
Contestaciones recibidas |
| Grupos ecologistas navarros |
7 |
0 |
| Grupos ecologistas nacionales |
3 |
2 |
| Sociedad Española de Ornitología (S.E.O.) |
1 |
1 |
| Coordinadora de Itoiz |
1 |
1 |
| Universidades y Centros de Investigación
navarros |
8 |
2 |
| Grupos políticos |
9 |
0 |
| Sindicatos y Organizaciones agrarias |
10 |
0 |
| Organismos del Gobierno Foral |
12 |
3 |
| Organismos del Gobierno Central |
7 |
2 |
| Ayuntamientos y Mancomunidades |
91 |
6 |
| TOTAL |
149 |
17 |
Las respuestas a las consultas previas pueden agruparse, de acuerdo con su contenido,
en:
a) Las que indican que el procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental no se puede
llevar a cabo debido a la sentencia de la Audiencia Nacional relativa a la aprobación del
proyecto de la Presa de Itoiz (5 de las contestaciones). Consecuentemente, no abordan
cuál debe ser el contenido del Estudio.
b) Las que hacen referencia a lo que debe contener el Estudio de Impacto Ambiental (8
de las contestaciones).
Los temas significativos son los siguientes:
La sugerencia más repetida (5 de las contestaciones) señala que en la zona hay
espacios protegidos y que debe ser analizada la influencia de las actuaciones en ellos, en
especial la posible incidencia del cambio de uso de los campos de cultivo del entorno de
la Reserva Natural de la Laguna de Pitillas en la calidad del agua de esta laguna, y en
general la influencia en las otras lagunas y balsas existentes en la zona.
También se insiste (4 de las contestaciones) en la importancia de la zona de
transformación en riego para la fauna esteparia, señalándose a su vez la presencia de
otras especies. Se indica que debe analizarse el impacto sobre estas especies, e incluso
se pide que el Estudio defina las áreas a excluir de la transformación en regadío para
conservar las aves esteparias amenazadas, del Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra,
y en especial las áreas críticas para la conservación de la avutarda.
La Sección de Museos, Bienes Muebles y Arqueología del Gobierno de Navarra solicita
que se efectúe una prospección arqueológica sistemática del entorno del Canal.
Otra de las contestaciones hace referencia a la necesidad de llevar a cabo Estudios de
Impacto y seguimiento de los mismos a lo largo de las fases de la transformación en
regadío.
c) Las que trascienden el alcance del Estudio de Impacto Ambiental, por hacer
referencia a la concentración parcelaria (que se evaluará por el Gobierno de Navarra en
fases siguientes); por proponer el cambio de calificación de las reservas naturales a
reservas integrales; por proponer construir escuelas agrícolas; o por solicitar que se
aumente la zona a regar en su municipio.
El Anejo 8 del Estudio de Impacto Ambiental: Consultas previas (Tomo VI) muestra
en detalle la relación de las entidades consultadas y temática ambiental surgida, e
indica qué apartado del Estudio de Impacto Ambiental se refiere a cada tema planteado.
5. CARACTERíSTICAS BÁSICAS DE LOS PROYECTOS
5.1. Canal de Navarra
El Canal de Navarra tiene su origen en el embalse de Itoiz, finalizando su tronco
principal en la laguna artificial de Lor. Su longitud total es de 177 km, de los cuales
145 km. corresponden al tronco principal del Canal y los 32 km restantes a sus ramales.
Las obras del Canal incluyen la construcción de 6 túneles, con una longitud total de
13,5 km, 12 sifones, con una longitud total de 51,0 km y 2 acueductos, con una longitud
total de 570 m. Son de destacar por su longitud los sifones con los que salva los ríos
Aragón (7.110 m) y Ebro (10.390 m).
El Canal proyectado incorpora cuatro balsas de regulación, con una capacidad de
almacenamiento conjunta de 9,54 Hm³. Sus características son:
Balsa de Villaveta: situada en el primer tramo del Canal. La presa tiene 44 m de altura
y embalsa un volumen de 5,30 Hm³.
Balsa de Unciti: situada al final del tramo 2. La presa tiene 18 m de altura y embalsa
un volumen de 0,48 Hm³.
Balsa de Artajona: situada al final del tramo 5 del Canal. La presa tiene 34 m de
altura y embalsa un volumen de 2,30 Hm³.
Balsa de Pitillas: situada en el tramo 10 del Canal. La presa tiene 25 m de altura y
embalsa un volumen de 0,57 Hm³.
La anchura de la plataforma del Canal varía entre los 31,5 m en los primeros tramos y
los 18,7 m en la parte final. La plataforma contiene el Canal y banquetas en ambas
márgenes para facilitar su mantenimiento. En una de ellas se encuentra el camino de
servicio, generalmente en la margen derecha, con calzada de anchura útil de 6 m. La
banqueta de la otra margen tiene anchura de 5 m.
Para la comunicación entre ambas márgenes, y para la reposición de caminos y
pequeños cursos de agua interceptados por el Canal, se han proyectado pasos.
Los materiales a utilizar en los diversos tramos del Canal y en las balsas de
regulación ascienden a unos 28.500.000 m3. Se pueden obtener de las
excavaciones necesarias para la propia obra cerca de 13.650.000 m3, y el resto
de una serie de canteras en explotación y de zonas con aptitud para este fin que se
estudian en el proyecto.
Los materiales sobrantes son alrededor de 7.400.000 m3.
5.2. ZONA REGABLE
Para la transformación en regadío los documentos de consulta que se integran en el
Estudio de Impacto Ambiental, son "La planificación de actuaciones en materia de
infraestructuras de la zona regable del Canal de Navarra" y el "Estudio
de Drenaje de las Áreas Regables del Canal de Navarra".
El 66,0% de la superficie potencialmente regable corresponde a secanos, el 25,6% son
actualmente regadíos eventuales y el 8,4% son regadíos en los que se disminuirá el
coste energético.
Distribución global de superficies estudiadas
| |
Regadíos eventuales a
consolidar |
Regadíos actuales a
disminuir costes energéticos |
Secanos a transformar en
regadío |
Total estudiado |
| 1ª Fase (Ha) |
0 |
0 |
30.041 |
30.041 |
| 2ª Fase (Ha) |
17.028 |
5.591 |
13.886 |
36.505 |
| TOTAL |
17.028 |
5.591 |
43.927 |
66.546 |
| |
25,6% |
8,4% |
66,0% |
100% |
Para la planificación de actuaciones se ha dividido el área de riego en
"Sectores", formados por superficies cuyo suministro de agua se realiza con la
misma toma del Canal. Los Sectores son las unidades de gestión en la regulación y
explotación del Canal. En total hay 23 sectores, los 9 primeros estarían entre el Sur de
Pamplona y el río Aragón y los 14 restantes entre el río Aragón y el límite Sur de
Navarra, en la margen derecha del río Ebro.
Los Sectores, se dividen en Zonas siguiendo los límites de los términos municipales y
teniendo en cuenta la existencia de obstáculos tales como autopista, ferrocarril, ríos,
etc., todo ello para facilitar las futuras concentraciones parcelarias. Las Zonas o sus
agrupaciones, serán la futura unidad de gestión en la aplicación del agua, similar a la
de las Comunidades de Regantes.
Las tuberías que llevan el agua desde las tomas del Canal a cada Sector y Zona
aparecen también previstas en el Plan de Transformación.
Una superficie potencialmente regable de 23.623 Ha., que corresponde a zonas que tienen
presión gravitatoria inferior a 4 Atmósferas, precisará bombeo. Para estos casos se
construirán bombeos con variadores de frecuencia o depósitos en puntos altos. Como
criterio general de diseño, los depósitos se ejecutarán compensando volúmenes de
excavación y terraplenes y se revestirán con una lámina impermeable. Los taludes
exteriores se revegetarán y el depósito quedará protegido mediante un vallado
perimetral.
Para el accionamiento de las instalaciones de bombeo se precisan las correspondientes
líneas eléctricas cuyo primer diseño ha sido contemplado. En general, la tensión
nominal es de 13.200 V tomada de líneas existentes con ese voltaje.
La aplicación de agua a las parcelas en la mayor parte de la superficie se llevará a
cabo mediante sistemas de riego a presión (aspersión, goteo). La aplicación del agua,
los caminos y la red de drenaje finales se concretarán en fases posteriores del
desarrollo de la planificación, de acuerdo con las características del terreno, cultivo,
tamaño de la parcela y preferencia del usuario.
6. ANÁLISIS DEL MEDIO
6.1. objetivo y ámbito de estudio
El análisis del medio tiene como fin conocer las características de los diversos
aspectos del medio del área potencialmente afectada por las actuaciones, encaminando
dicho conocimiento a aportar información para la valoración de impactos y para la
definición de medidas correctoras.
El ámbito de estudio incluye el trazado del Canal y el área potencialmente regable,
así como el entorno en el que los distintos posibles impactos pueden ser apreciados. En
total hay 55 municipios implicados, más Bardenas Reales.
En conjunto el ámbito de estudio abarca desde la Cuenca de Aoiz en el Noreste de
Navarra donde se encuentra el origen del Canal, hasta el borde meridional de la Ribera, en
la margen derecha del Ebro, pasando por las comarcas de la Cuenca de Pamplona y de Navarra
Media Oriental. Hay una gran diversidad de ámbitos geográficos que dan lugar a
condiciones climáticas y geológicas distintas y en consecuencia a la existencia de
diferentes condiciones para la vegetación y la fauna, modificadas a su vez por los
distintos niveles de intervención humana.
En el capítulo 2 del Estudio de Impacto Ambiental (tomos II, III y IV) se
muestra el estudio pormenorizado de los aspectos del medio considerado y el listado de los
municipios con una parte o la totalidad de su territorio dentro del ámbito de estudio.
6.2. CaracterÍsticas generales de la zona
Es de destacar la profunda transformación de la cubierta vegetal natural debido a la
sustitución, en casi su totalidad, por campos de cultivo. De hecho, en el conjunto de las
obras del Canal sólo se afecta unas 212 Ha de vegetación natural y en el Plan de
transformación en regadío, dado que las zonas a transformar son únicamente aquéllas
que están en cultivo, la superficie es aún menor. La vegetación natural se compone de
formaciones arbóreas de carrasca, de quejigo y de pino carrasco que ocupan pequeñas
superficies en las zonas menos aptas para la agricultura; de formaciones arbustivas
(particularmente coscojares) y, sobre todo, de matorrales (romerales y tomillares),
pastizales y saladares.
La mayor parte del ámbito de estudio presenta una fauna de tipo mediterráneo. En el
extremo Norte, en el entorno de los primeros tramos del Canal, pueden encontrarse algunas
especies propias de Los Pirineos.
De los diferentes grupos faunísticos hay que destacar las aves y dentro de ellas las
esteparias. Las aves esteparias son propias de un ecosistema formado por comunidades de
matorrales y herbáceas, que se desarrollan en zonas predominantemente llanas, con un
clima que no permite el desarrollo de una cubierta arbolada densa. A este tipo de
ecosistema se le puede añadir la estepa cerealista de secano, en lugares en los que la
explotación agrícola ha creado unas condiciones en las que se pueden desarrollar las
especies animales características de las estepas propiamente dichas. En el ámbito
analizado se encuentran estepas cerealistas.
En ciertos enclaves de la zona potencialmente regable se encuentran especies
esteparias, entre ellas algunas que dentro de Europa sólo se encuentran en la península
ibérica, como: Alondra de Dupont, Terrera Marismeña y Ortega. También se encuentra
Avutarda, cuyas mayores poblaciones mundiales son las que albergan las estepas ibéricas,
con 13.000-17.000 ejemplares, seguidas de lejos por las poblaciones de Turquía (4.000
ejemplares) y Rusia (3.680 ejemplares). En la península ibérica las poblaciones más
importantes se encuentran en tres núcleos: el de Extremadura, el de Castilla y León y el
de Castilla-La Mancha-Madrid. En el conjunto de Navarra-Aragón la cifra estimada está
entre 35-50 ejemplares en núcleos muy fragmentados. Junto a las especies señaladas
están presentes otras aves asociadas a estepas como: Aguilucho Cenizo, Cernícalo
Primilla, Sisón, Alcaraván, Ganga, Calandria, Terrera Común, Cogujada Común, Cogujada
Montesina, Bisbita Campestre, Collalba Rubia, Collalba Negra y Curruca Tomillera.
Existen diversos espacios protegidos en el entorno de las actuaciones previstas. Entre
ellos el de mayor interés es la Reserva Natural de la Laguna de Pitillas incluida en la
lista de humedales de importancia internacional (Convenio de RAMSAR). Además están las
Reservas de la Laguna del Juncal, de la Balsa de Agua Salada y de la Balsa del Pulguer.
Asimismo, hay que señalar los sotos próximos a las zonas de paso del Canal sobre los
ríos Aragón (Enclave Natural de Soto López), y Ebro (Enclave Natural del Soto Murillo
de las Limas).
Desde el punto de vista hidrogeológico la zona más meridional del área de estudio,
situada sobre la Unidad hidrogeológica denominada del Aluvial del Ebro y Afluentes, es la
más contaminable, debido a la porosidad de los materiales que constituyen sus terrazas.
La calidad de las aguas subterráneas, al igual que sucede en los ríos de la zona, sufre
una reducción al descender hacia el Sur, aunque el río Ebro represente un factor de
moderación frente a este comportamiento, ya que diluye las aguas de su aluvial. Se
aprecia que los acuíferos aluviales en las zonas actualmente en regadío presentan altos
contenidos en nitratos e índices de salinidad altos. Esto se debe a que la recarga
procede de los excedentes de riego, estando el incremento de la salinidad y del contenido
de nitratos relacionado con las prácticas de cultivo y sistema actual de riego, así como
con la calidad del agua que se utiliza. A esto hay que añadir los cursos de agua que
drenan terrenos con materiales salinos que se infiltran en el acuífero aluvial,
aumentando también la salinidad.
7. POTENCIALES IMPACTOS SIGNIFICATIVOS
Para cada uno de los elementos señalados se han identificado y pronosticado los
impactos producidos por las distintas acciones del proyecto del Canal y de la
transformación en regadío.
La evaluación de los impactos considera la sensibilidad del receptor del impacto.
El hecho de producirse un impacto significativo supone un condicionante básico en la
toma de decisiones de la Autoridad Sustantiva sobre el proyecto.
7.1. impacto sobre la fauna esteparia
La disminución de la superficie de estepas, debido fundamentalmente a la
intensificación de las prácticas agrícolas, hace que las aves asociadas a ellas se
encuentren en la actualidad con problemas para la pervivencia de sus poblaciones.
Por ello, la avifauna esteparia presente en el ámbito de estudio está protegida por
normativa europea, (Directiva 79/409/CEE relativa a conservación de las aves silvestres),
normativa nacional (Ley 4/89 de conservación de los espacios naturales y de la flora y
fauna silvestre y R.D.439/90 por el que se regula el Catálogo Nacional de especies
amenazadas), y por normativa de la Comunidad de Navarra (D.F. 563/95, por el que se
aprueba el Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra).
La Avutarda, con 18-20 ejemplares en Navarra, se encuentra en su mayor parte en dos
enclaves, uno de ellos en el área de estudio; el Cernícalo Primilla, con 7-15 parejas en
Navarra, tiene 7 parejas en un enclave en el área de estudio; la Ganga, con 400-500
ejemplares en Navarra, tiene unos 150 ejemplares en seis enclaves en el área de estudio;
la Ortega, con 600-700 ejemplares en Navarra, tiene unos 200 ejemplares en el área de
estudio; el Aguilucho Cenizo, con 65-70 parejas en Navarra, tiene 10-12 parejas en el
área de estudio; la Alondra de Dupont, con unos 400 ejemplares en Navarra, y de ellos
unos 50 en el área de estudio.
Al analizar las consecuencias de la transformación del área de estudio en regadío
sobre las aves esteparias, se toma como referencia la situación de la fauna en los
regadíos realizados en los últimos años en el entorno de la zona.
En el trabajo realizado en 1995 denominado "Inventario y categorización de
áreas de interés para la conservación de la avifauna esteparia en Navarra" se
obtienen, entre otras, las siguientes conclusiones:
No hay en Navarra áreas de interés para las aves esteparias en zonas de regadío
permanente ni de regadío eventual.
La validez para aves esteparias disminuye en relación con la intensificación de la
agricultura y la proporción de cultivos leñosos (viñas, almendros, olivos, etc.)
La causa básica del impacto es la transformación del hábitat, por cambios en la
cubierta vegetal y por cambios en las condiciones de tranquilidad del área.
Cambios en la cubierta vegetal:
Desaparición de gramíneas y "malas hierbas" de cultivos de secano que
proporcionaban una gran fuente de semillas, que constituyen el alimento básico de
especies como Ortega, Ganga, Alondra de Dupont, etc.
Desaparición de colores ocres y marrones claros típicos del secano que proporcionaban
mimetismo a los plumajes de los adultos y especialmente a los polluelos de Alcaraván,
Avutarda y Sisón, así como también la ocultación efectiva de sus nidos y huevos.
Cambio de las comunidades de invertebrados, especialmente de los insectos, provocado
por el cambio de las especies cultivadas, y por la intensificación en la utilización de
insecticidas y plaguicidas, que hace caer la cantidad de presas habituales de las aves que
necesitan esos invertebrados para alimentar sus nidadas.
Cambios en las condiciones de tranquilidad:
Aumento de la presencia humana debido a la intensificación de las labores agrícolas,
que incide negativamente sobre las especies habituadas a una escasa frecuentación de la
zona donde habitan, especialmente Avutardas, Ortegas, Gangas o Alcaravanes. El efecto
negativo aumenta en la época de la reproducción, que es cuando menor número de
interferencias soportan, llegando a provocar el abandono de las puestas.
Aumento de infraestructuras (caminos, tendidos eléctricos, etc.) que incide
negativamente sobre especies como la Avutarda, de la que se sabe que gusta mantener una
visibilidad horizontal de unos 900 m sin obstáculos y que normalmente se aleja unos
2.000-2.500 m de las poblaciones y de las carreteras, aunque llegue a veces a acercarse
hasta 600 m de los núcleos rurales.
Las actuaciones propuestas tienen una influencia diferente para las distintas especies
y según los cultivos que se implanten y los sistemas de riego que se utilicen pueden
condicionar el mantenimiento de algunas de ellas. Se puede indicar como ejemplo que la
implantación de cereales de invierno en regadío puede mantener poblaciones aceptables de
Calandria y Cogujada Común, el cultivo de alfalfa podría beneficiar al Sisón que la
utiliza como alimento, y la implantación de viñas o el mantenimiento de las mismas
cuando se riega la zona podría permitir la supervivencia de Alcaraván y Terrera Común.
Pero en conjunto, y con las salvedades comentadas, para la mayoría de las aves
esteparias el hecho de la transformación en regadío va a significar que los individuos
que ocupaban la zona transformada ya no van a permanecer allí. No es probable que
encuentren lugares cercanos donde establecerse, tanto por la escasez de ámbitos con las
características adecuadas como porque, de existir, es posible que estén ocupados por
otros individuos. Las poblaciones disminuirán en número y eso, para especies como
Aguilucho Cenizo, Cernícalo Primilla, Ortega, Avutarda, Ganga Común y Alondra de Dupont,
sensibles ante la transformación, escasas en el territorio foral, y cuyas principales
poblaciones navarras se encuentran dentro del área a transformar, supondrá un peligro
significativo para su existencia en la Comunidad Foral.
La importancia concedida a la pervivencia de estas poblaciones en Navarra como una
forma de mantener la biodiversidad dentro de sus límites administrativos, y la
imposibilidad de ofrecer medidas correctoras, determinan un impacto significativo por la
transformación en regadío de las zonas que albergan estas poblaciones.
Por ello se propone excluir de la transformación esas zonas, como única forma de
evitar dicho impacto.
Las zonas propuestas para exclusión son diez e incluyen:
la totalidad de los lugares con presencia habitual de Avutarda
todas las zonas de interés para el Aguilucho Cenizo
las zonas donde se han observado colonias de Cernícalo Primilla
la totalidad de las zonas con Ganga Común
la totalidad de las zonas que albergan Alondra de Dupont
las zonas con presencia significativa de Ortega
Las restantes aves esteparias con presencia en las zonas de transformación en regadío
tienen áreas de distribución amplias que trascienden el ámbito de estudio de manera que
el área ocupada por la transformación supone una parte no significativa de dichas áreas
de distribución.
Zonas que se propone excluir por afección a aves esteparias
| Enclave en el que se sitúa |
Denominación |
Hojas 1:50.000 |
Municipios |
Superficie regable
(ha) |
Sector de
riego |
Especies determinantes de la exclusión |
| A1 |
Saso-Caserío Sota |
173 206 |
Tafalla Miranda de Arga |
1.908 |
IV-I, IV-I-II |
Avutarda Cernícalo Primilla
Ortega
Sisón
Alcaraván
Aguilucho Cenizo |
| A2 |
Plana Olite |
206 |
Olite Marcilla
Falces |
1.055 |
IV-III |
Ganga Ortega
Sisón
Alcaraván |
| A3 |
Altarrasa |
206 |
Murillo el Cuende Pitillas
Santacara |
143 |
IX |
Ganga Alcaraván
Aguilucho Cenizo |
| A4 |
Landazuría-Bco.
Peñarroya |
244 |
Arguedas Bardenas |
528 |
XII, XIII |
Ganga Ortega
Terrera Marismeña
Alcaraván
Curruca Tomillera |
|
Cornialto (El Plano de
Bardenas) |
245 |
Bardenas |
525 |
XI |
Ortega Sisón
Alcaraván
Aguilucho Cenizo
Cernícalo Primilla (área de campeo) |
| A5 |
Montes de Cierzo Agua Salada |
282 |
Tudela |
1.147 |
XIV, XV |
Cernícalo Primilla
(área de campeo) Ganga
Ortega
Alcaraván
Sisón |
| A6 |
El Pulguer |
282 |
Tudela |
363 |
XV, XVII |
Ortega Sisón
Alcaraván
Terrera Marismeña |
| A7 |
Monte Alto |
282 |
Tudela Cascante
Cintruénigo |
740 |
XVII, XVIII |
Ortega Sisón
Alcaraván |
| A8 |
Peñadil-Monte del
Rey |
320 321 |
Ablitas |
1.048 |
XIX, XXI,
XXII,
XXIII |
Ganga Ortega
Alondra Dupont
Terrera Marismeña
Alcaraván
Aguilucho Cenizo |
| A9 |
Aeródromo |
|
Ablitas |
80 |
XXI |
Ganga Ortega
Alondra Dupont
Terrera Marismeña
Alcaraván |
7.2. impacto sobre espacios protegidos
Las Reservas Naturales, Laguna de Pitillas, Laguna del Juncal, Balsa de Agua Salada y
Balsa del Pulguer, y sus correspondientes zonas periféricas de protección, resultan
afectadas por la transformación en regadío y también, en algún caso, por el Canal de
Navarra por ser atravesada por él su cuenca de aportación hidráulica. Las zonas
periféricas de protección de los Enclaves Naturales Soto López y Soto de Murillo de las
Limas, resultan afectadas al ser atravesadas por el Canal de Navarra.
a) Afecciones a las reservas
a.1) Por excedentes de riego
Los excedentes de riego pueden afectar a la calidad de las aguas de las lagunas al
arrastrar plaguicidas y fertilizantes.
Los plaguicidas autorizados, una vez aplicados, se degradan con el tiempo. La
legislación de la Unión Europea y la española fijan los límites máximos de residuos
de cada tipo de plaguicida. Sin embargo, puede existir un cierto riesgo de contaminación.
Este riesgo, en el momento presente, está disminuyendo, ya que se está actuando en el
sentido de que cada vez los plaguicidas sean más degradables y menos negativos los
efectos de sus residuos (Directiva 91/414/CEE relativa a la comercialización de productos
fitosanitarios, y el Proyecto de Directiva relativa a la comercialización de biocidas).
Los fertilizantes, en razón del nitrógeno, que en forma de nitrato es fácilmente
soluble, son un buen indicador del riesgo de contaminación.
Del total del nitrógeno aportado por los fertilizantes, parte se marcha disuelto en el
agua no aprovechada por las plantas. La fracción correspondiente a esta pérdida varía
con los cultivos y con el tipo de suelo. De acuerdo con la información suministrada por
el "Estudio de Drenaje de las áreas regables del Canal de Navarra" la
concentración en el agua residual se encontrará próxima a los 50 mg/l, siendo la
cantidad de agua residual del 7 al 9% de la que se aporta, que equivale a 0,01l/s/Ha, y la
cantidad de nitrógeno perdido así, el 15% del que se emplea.
El aumento de la concentración de nitratos en las aguas de las lagunas dependerá de
la proporción que suponga la aportación de agua residual del riego respecto al total del
agua de recarga que, siendo variable, podría tener en algún momento riesgo de impacto
significativo sobre la flora o la fauna de las lagunas.
Por ello se propone excluir de la transformación en regadío la cuenca de recarga de
la Laguna de El Juncal (32 Ha de zona regable) y de la Laguna de Pitillas (400 Ha de zona
regable), y en esta última, además, cerrar la entrada de aportes del Barranco Pastor en
la temporada de riego. Este Barranco, que drena una cuenca adyacente a la de la Laguna de
Pitillas, fue desviado hacia ella para aumentar los aportes que ésta recibía de su
cuenca natural. Evitar que en la época de riego llegue el agua del Barranco a la Laguna,
no supondrá alteración en su recarga respecto al estado actual, ya que el agua aportada
por el Barranco en verano no es apreciable.
El caso de la Balsa de Agua Salada y de la Balsa de El Pulguer es diferente, ya que son
balsas que se utilizan para regar y que se nutren de diversos canales y acequias que
conducen aguas excedentarias de riego con niveles elevados de contaminación.
a.2) Por interrupción de su cuenca de aportación hidráulica
El tramo 19b del Canal de Navarra que discurre en tubería de 1,9 m de diámetro
atraviesa en 500 m aproximadamente de longitud el acuífero de 7 m de espesor que, junto
con la escorrentía superficial, alimenta la Laguna de El Juncal. En esa longitud, para
corregir el efecto barrera de la tubería al paso del agua, se recomienda la colocación
de la tubería a profundidad de unos 4,5 m sobre cama de al menos 1 m de espesor de
material de alta trasmisividad, rellenando el resto de la zanja, hasta unos 50 cm de la
superficie del terreno, con ese mismo material.
b) Afección a zonas periféricas de protección
b.1) Por la transformación en regadío
Dentro de las zonas periféricas de protección de las Reservas Naturales citadas se
encuentran 115,5 Ha. potencialmente regables.
El artículo 18 de la Ley Foral 9/96 de espacios naturales de Navarra, en su apartado
3º, hace referencia al régimen de actividades y usos en el interior de las zonas
periféricas de protección. En concreto, señala que podrán autorizarse "los
usos agrícolas y ganaderos que se vinieran realizando de forma continuada y sus
mejoras cuando resulten compatibles con la protección del espacio natural".
Se considera que la transformación en regadío puede incidir significativamente en la
conservación de las Reservas, por el aumento del nivel de presencia humana, que puede
afectar a su avifauna y constituir un riesgo para la conservación de la orla de
vegetación que las rodea.
Por ello se propone excluir de la transformación las zonas potencialmente regables
situadas en las respectivas zonas periféricas de protección, señalando que, en el caso
de las lagunas de Pitillas y de El Juncal se excluyen, además, por estar incluidas en sus
respectivas cuencas de recarga; y en el caso de las balsas de Agua Salada y de El Pulguer
se excluyen, además, por estar incluidas respectivamente en los enclaves A5 y A6, con
impacto significativo sobre aves esteparias.
b.2) Por el Canal de Navarra
El Enclave Natural de Soto López, situado en la orilla izquierda del río Aragón,
está formado por dos áreas disjuntas, el Soto de López y el Soto de la Val del Rey,
ambos con bosques de chopos y sauces. El tramo 10b del Canal pasará entre ambos sotos en
sifón elevado, cruzando su zona periférica de protección.
El Enclave Natural de Soto Murillo de las Limas, situado en ambas orillas del río
Ebro, está constituido por cinco sotos separados unos de otros. El Canal, en su tramo 13,
atraviesa el río en sifón elevado, entre el soto de Sardavilla, y el soto de Arguedas y
del Aguadero, cruzando su zona periférica de protección.
El artículo 18.3 de la citada Ley Foral 9/96 señala que en las zonas periféricas de
protección se podrán autorizar las "actividades vinculadas a la ejecución de
infraestructuras de interés general o de utilidad pública".
Los Enclaves Naturales han sido protegidos en razón de la vegetación de ribera que
sustentan. Las bandas que se delimitan como zonas de protección tienen como valor
ecológico una vegetación de ribera de cierto interés. Se propone que en el proyecto
constructivo, el diseño y método de construcción de los sifones elevados que cruzan
estas zonas tenga que evidenciar la no significativa afección a la vegetación de ribera.
El Plan de Vigilancia del Estudio de Impacto Ambiental (Tomo VI) determina las medidas
generales de control a realizar durante las obras.
7.3. impacto sobre el patrimonio arqueológico
Como consecuencia de la prospección efectuada a lo largo del trazado del Canal,
incluidas las balsas de regulación, se ha llegado a la conclusión de que se producirá
afección significativa al patrimonio arqueológico en los tramos 9 y 15 del Canal
(términos municipales de Ujué y Tudela) al afectar a dos "cazoletas".
Estas cazoletas son un tipo de estructuras poco representadas en Navarra. Pueden
tener una antigüedad muy amplia, desde la Prehistoria hasta la Edad Media.
Se recomienda el traslado de estas estructuras al entorno próximo, dotándolas de la
adecuación necesaria a fines didácticos, evitando así el impacto significativo sobre
las mismas.
Otras cuatro cazoletas a unos 200 m de la balsa de Artajona no se verán afectadas si
se toman las medidas que se recomiendan en el Tomo VI (Plan de Vigilancia) respecto a paso
de maquinaria y movimientos de tierra en ese lugar.
7.4. impactos corregidos en las etapas de anteproyecto y proyecto de trazado
Además de los impactos señalados, otros impactos también significativos fueron
evitados o corregidos en anteriores etapas del proceso de decisión.
Vegetación
El Canal de Navarra tiene 177 km de longitud pero únicamente el 22% del total del
terreno ocupado por el Canal se encuentra en zonas con vegetación natural; el 78%
restante son cultivos (69% del total) o repoblaciones (9%). De ese 22% que corresponde a
vegetación natural, que en su mayoría son comunidades arbustivas o de matorral en
degradación, cabe señalar una formación de cierto interés: un coscojar con lentisco
que también presenta arbolado de pino carrasco, que se encuentra en el tramo 11.
Este coscojar tiene interés por tratarse de una formación que muestra las condiciones
ambientales que hubo en épocas pasadas en esa zona que, al ir cambiando, hicieron que
desapareciera ese tipo de vegetación excepto en ciertos enclaves en los que condiciones
particulares lo han permitido. Esta vegetación es escasa en Navarra (su área potencial
ocupa entre 35-40 km2), aunque no en otras zonas de la Península. El Canal
proyectado pasa por un extremo de la formación de 400 Ha que cubre los taludes de
Bardenas Reales, afectando a unas 7 Ha, lo que supone menos del 2%.
Efecto barrera
En el diseño del Canal debido a túneles, sifones y acueductos, el efecto barrera no
es continuo.
En los tramos con efecto barrera se prevén pasos para ganado y maquinaria agrícola
con una media del orden de 1 paso cada kilómetro, que en todos los tramos de la 1ª Fase
ya se hallan definidos con el nivel de detalle de proyecto de construcción, que pueden
ser igualmente utilizados por algunas de las especies de la fauna existente en el área
tales como, reptiles, pequeños mamíferos e incluso mamíferos de mediano tamaño, como
el zorro. Las poblaciones para las que esos pasos no servirán son los mamíferos del
tamaño del corzo, especie en expansión en estos momentos, para los que se ha propuesto
construir pasos que se sitúan entre zonas de vegetación propicia, en concreto, en el
tramo 5, en el tramo 7, en el tramo 8 y en el tramo 9, no planteándose esta medida en
otros tramos ya que discurren por zonas no propicias para estos mamíferos.
7.5. impacto ocasionado por las necesidades de material para la construcción y por el
material sobrante de excavación
Canteras y préstamos
En la construcción de la 1ª Fase del Canal, incluidas las balsas de regulación,
serán necesarios unos 8.900.000 m3 de material de préstamos, alrededor de
700.000 m3 de material de canteras y unos 870.000 m3 de materiales
que pueden proceder indistintamente de préstamos o canteras.
Para evitar impactos significativos sobre el medioambiente:
El material de canteras podría obtenerse de explotaciones con autorización, cuyas
existencias superarían, con mucho, las necesidades para las obras del Canal. En caso de
preferir otras localizaciones, deberán someter sus proyectos al consiguiente
procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental.
Para material de préstamos, no existiendo yacimientos en explotación con volumen
suficiente, se proponen como posibles localizaciones, terrazas del Erro y del Irati;
glacis y coluviones de Peña Izaga; coluviones de la Higa de Monreal y del Perdón;
terrazas y coluviones de la zona de Unzué y de Oricín; terrazas de Tiebas, de Campanas y
de El Carrascal; zonas en las terrazas del Arga, del Cidacos y del Aragón. Estas
localizaciones han sido elegidas considerando el factor medioambiental por lo que, las que
de entre ellas sean finalmente elegidas, sólo deberán someterse a un detallado análisis
de afecciones y vigilancia arqueológica que, en consulta con el Órgano competente,
determine las medidas adecuadas a adoptar en virtud de la Ley 13/85 del Patrimonio. En
caso de preferir otras localizaciones, deberán someter sus proyectos al consiguiente
procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental.
En la construcción de la 2ª Fase del Canal, serán necesarios unos 4.400.000 m3
de material de préstamos.
Para evitar impactos significativos sobre el medio ambiente, no existiendo yacimientos
en explotación con volumen suficiente, se proponen como posibles localizaciones, zonas en
las terrazas de los ríos Ebro, Arga, Aragón, Alhama y Queiles. Estas localizaciones han
sido elegidas considerando el factor medioambiental por lo que, las que de entre ellas
sean finalmente elegidas, sólo deberán someterse a un detallado análisis de afecciones
y vigilancia arqueológica que, en consulta con el Órgano competente, determine las
medidas adecuadas a adoptar en virtud de la Ley 13/85 del Patrimonio. En caso de preferir
otras localizaciones, deberán someter sus proyectos al consiguiente procedimiento de
Evaluación de Impacto Ambiental.
Vertederos
En la 1ª Fase del Canal sobrarán unos 5.500.000 m3 de tierras y en la 2ª
Fase del Canal, alrededor de 1.900.000 m3.
Para evitar impactos significativos sobre el medioambiente, localizaciones adecuadas
para depositar el material sobrante son las excavaciones realizadas para la obtención de
préstamos, los huecos de canteras existentes, y en la 1ª Fase del Canal, además, el
volumen de embalse muerto de las balsas de regulación, de Villaveta (3.000.000 m3),
de Artajona (500.000 m3) y de Pitillas (72.000 m3). En caso de
preferir otras localizaciones, los correspondientes proyectos deberán someterse a un
estudio de afecciones ambientales, de acuerdo con la legislación foral de Navarra
(Decreto Foral 229/93 de estudios sobre afecciones medioambientales de los planes y
proyectos de obras a realizar en el medio natural).
7.6. impacto en la calidad de las aguas
En cualquier transformación en regadío existen potenciales impactos sobre la calidad
de las aguas superficiales y subterráneas debido a las sustancias que llegan a ellas
disueltas en el agua excedente de riego. El impacto depende básicamente de la naturaleza
de las sustancias empleadas y del modo de su aplicación.
Para evitar que en los regadíos en general el impacto en la calidad de las aguas sea
significativo, ha ido surgiendo normativa a nivel internacional y concretamente a nivel
europeo, para el establecimiento de productos y prácticas de utilización de los mismos,
compatibles con las exigencias de calidad de las aguas superficiales y subterráneas.
Así, los regadíos, a nivel general, están sometidos a reglamentación cuyo cumplimiento
debe controlarse a través de los planes de vigilancia descritos para cada proyecto. Este
es el caso del Plan de Vigilancia del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto del Canal
de Navarra y la transformación de sus Zonas Regables.
La particularidad de este regadío, con circunstancias específicas determinadas por la
existencia de lagunas endorreicas, ha sido expuesta en el punto 7.2. a.1) de este Resumen. |