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Itoiz-Canal de Navarra: Preguntas clave
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Canal de Navarra y Zonas Regables
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Plan Foral de Regadíos

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PREGUNTAS CLAVE SOBRE EL EMBALSE DE ITOIZ Y EL CANAL DE NAVARRA

 

 

10 CUESTIONES SOBRE LOS USOS DEL PROYECTO

 

1. ¿Es necesario el embalse de Itoiz para el abastecimiento humano?

A pesar de disponer de recursos potenciales, un 10% de la población navarra sufre, en la actualidad, restricciones de agua. Además, el consumo de agua en la Comarca de Pamplona, que aglutina al 70% de la población, ha crecido un 50% en los últimos diez años, por lo que los actuales recursos serán insuficientes en un plazo de diez años. Y no es posible evitar el futuro déficit con políticas de ahorro, ya que Pamplona es la capital española con menos pérdidas de agua en la red gracias a las mejoras realizadas en los últimos años, que pasaron de un 35% (30% es la media española) a un 14%, un porcentaje difícil de mejorar técnicamente. Asimismo, las alternativas a Itoiz propuestas para la Ribera -embalses de El Val, El Ferial y depuradora de Tudela- son insuficientes, y sin embargo el agua procedente de Itoiz garantizará el suministro al 70% de la población navarra.

 

2. ¿Compensa la explotación hidroeléctrica del embalse?

La presa de Itoiz posibilitará la generación de hasta 155 Gwh/año, lo que representa el 6,5% del total de consumo de energía eléctrica de Navarra. Esta producción ahorrará la combustión de 33.342 toneladas de petróleo al año evitando la emisión de 153.000 toneladas de monóxido de carbono a la atmósfera. El coste de la expropiación de las antiguas centrales, obsoletas por falta de renovación en los últimos años, se eleva a 10.157.104 de euros, pero las centrales clausuradas son de tipo fluyente; es decir, no pueden almacenar la energía para distribuirla en los momentos punta de consumo, con lo que el valor de su producción es bajo.

 

3. ¿Es compatible el almacenamiento en Itoiz con la prevención de riadas del Irati?

El almacenamiento de agua es compatible con la laminación de avenidas, ya que sólo excepcionalmente los embalses se encuentran al 100% de su capacidad, y además, un embalse es capaz de laminar avenidas aunque se encuentre totalmente lleno. Concretamente, el embalse de Itoiz permitirá reducir en un 30% el caudal máximo que el río Irati puede alcanzar en 500 años (de 650 m3/sg a 450m3/sg). Cuestión de la mayor importancia ya que el río Irati es uno de los ríos menos regulados de España., con sólo un 2,2% de su aportación controlada. Las últimas riadas de 1993 originaron, sólo en infraestructuras hidráulicas, daños por valor de 150 millones de pesetas. Ver nota de prensa sobre la riada de Febrero 2003.

 

4. ¿Se ha estudiado la aptitud para el regadío de las tierras regadas desde el Canal de Navarra?

La aptitud de los suelos de todas las futuras áreas regables ha sido constatada por rigurosos estudios; concretamente se han utilizado técnicas del USBR (Departamento de Suelos de EE.UU.), para lo cual se han ejecutado 757 calicatas con retroexcavadoras, 94 sondeos con barrena, y análisis de 1.347 muestras de suelo. Además la cartografía se ha elaborado a una escala muy detallada y superior a la exigida en estos estudios: 1: 5.000 (cada cm representa 50 metros).

 

5. ¿Son necesarias 57.713 nuevas hectáreas de regadío en Navarra?

La superficie potencialmente regable en Navarra es de 146.000 has, y el área a transformar con agua de Itoiz, a través del Canal de Navarra, supone el 46% de los suelos disponibles. Esta cifra no es desmesurada, teniendo en cuenta que el porcentaje de superficie en regadío de la Comunidad Foral es del 10,6%, frente al 12,4% de la media española y, muy lejos de otros países comunitarios como Italia (18%) o Grecia (20%). Además, los nuevos regadíos podrán paliar el déficit de materia prima de la industria agroalimentaria de Navarra, que en 1996 se vio obligada a importar productos por un importe de 276 millones de pesetas. No conviene olvidar, por último, la posibilidad de producir biocombustibles en gran parte del área regable. La superficie dedicada a este tipo de cultivos aumentará en la medida que los combustibles obtenidos de ellos no sean gravados con los mismos impuestos que otros combustibles fósiles, más contaminantes. En esa línea se trabaja en la Comunidad Foral de Navarra a través de ACCIONA (planta de biomasa de Sangüesa y de biocombustible de Caparroso).

 

6. ¿Esta transformación de 57.713 has está en consonancia con la Política Agraria Común?

La mayoría de las futuras zonas regables son actuales cultivos de secano cuya producción no llega al umbral de rentabilidad cifrado en 2,7 Tn, por lo que están abocadas al abandono de tierras y al despoblamiento. Su transformación en regadío permitirá diversificar los cultivos hacia productos no excedentarios haciendo que las explotaciones sean rentables y competitivas. De esta forma, se propicia una política activa de desarrollo rural y de fijación de la población local, tal y como contempla la propia PAC. La viabilidad y conveniencia de este proyecto para el desarrollo rural de Navarra ha sido ratificada en varias ocasiones por la Unión Europea. Se trata en definitiva, de no producir tanto aquellos productos continentales (cereales) en los que Navarra no es competitiva, como de producir aquellos productos que alimentan a la potente agroindustria navarra que en los últimos 10 años se ha visto obligada a importar del extranjero materia prima. El Servicio de Oferta agroindustrial de Riegos de Navarra, S.A., que trata de conseguir mayor conexión y acercamiento entre las zonas transformadas en regadío y la agroindustria, viene analizando las hectáreas de los nuevos regadíos existentes en Navarra. Es interesante destacar que se pueden encontrar hasta 50 cultivos diferentes.

 

7. ¿Podría solventarse la necesidad de agua para uso agrícola con la modernización de las superficies actuales de regadío?

NO

La modernización de los regadíos (superficies actualizadas) se centra, fundamentalmente, en cambiar los antiguos sistemas de riego, con abundantes pérdidas de agua, por otros que garanticen un mejor aprovechamiento. Con este ahorro, lo que se consigue es mejorar la garantía del riego, pero no permite crear nuevos regadíos, ya que, el coste de inversión del agua ahorrada, según estudios del Departamento de Agricultura (Plan Foral de Regadíos) asciende a 3 €/m3, y por métodos convencionales de regulación puede conseguirse agua a 0,15-0,30 €/m3. No obstante se han constatado casos en los que la modernización lleva aparejado un mayor consumo de agua (Estudio de la eficiencia de riego en la Acequia Bayunga tras su modernización. Febrero 2002).

 

8. ¿Tiene sentido crear 57.713 has de nuevos regadíos si todos los años se abandonan tierras de regadíos?

La PAC establece la posibilidad de retirar anualmente un porcentaje de la superficie de las explotaciones agrícolas para poder recibir las subvenciones comunitarias. Algunas de estas tierras retiradas son los denominados regadíos tradicionales, caracterizados por su pequeño tamaño y poca garantía de riego, que los convierte en poco rentables, pero ninguna de las hectáreas de nuevos regadíos creadas en los últimos años ha sido abandonada.

 

9. ¿La creación de nuevos regadíos podrá evitar que se entierren las producciones?

Precisamente la ventaja del regadío radica en que permite diversificar la producción y orientar los cultivos hacia aquellos que demanda el mercado en cada momento. Por el contrario, las explotaciones de secano sólo pueden producir cereal y, además, de escasa rentabilidad. Hay que tener en cuenta además que el enterramiento de productos se produce (aunque esporádicamente y de forma coyuntural), con el objetivo de mantener el precio en una campaña en la que existe saturación de oferta. Conviene añadir que en las hectáreas de nuevos regadíos se encuentran hasta 50 cultivos diferentes.

 

10. ¿Los futuros regadíos estarán afectados por la salinidad de la tierra, como ocurre, por ejemplo, en los regadíos de Bardenas?

NO

Las condiciones de implantación de ambos regadíos no son comparables. El Plan de Regadíos de Bardenas se realizó en los años 50 con recursos limitados en cuanto a los análisis previos de los suelos y con unos métodos de transformación -creación de bancales- ya superados. Por el contrario, las futuras zonas regables del Canal de Navarra son fruto de la selección de suelos, tras rigurosos estudios, y en ellas se aplicarán las más modernas técnicas de riego que ya han sido experimentadas con éxito en la transformación de 14.000 has de secano a regadío. Además, en estos casos no se llevarán a cabo movimientos de tierras por lo que el perfil del suelo original permanece inalterado,  ya que se emplearán, además, simpre riegos a presión.