Riegos de Navarra
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de Navarra: Preguntas clave
Aspectos generales
Usos
del proyecto
Costes y
viabilidad
Aspectos
medioambientales
Aspectos legales
Canal de Navarra y Zonas Regables
Estudio de impacto ambiental
Estudio de impacto ambiental (Sólo texto)
Addenda
al estudio de impacto
Plan
Foral de Regadíos
Publicaciones
gratuitas |
|
POTENCIALES IMPACTOS
SIGNIFICATIVOS |
| Para cada uno de los elementos señalados se
han identificado y pronosticado los impactos producidos por las distintas acciones del
proyecto del Canal y de la transformación en regadío. |
| La evaluación de los
impactos considera la sensibilidad del receptor del impacto. |
| El hecho de producirse un impacto
significativo supone un condicionante básico en la toma de decisiones de la Autoridad
Sustantiva sobre el proyecto. |
1. |
IMPACTO SOBRE
LA FAUNA ESTEPARIA |
La disminución de la superficie de estepas, debido
fundamentalmente a la intensificación de las prácticas agrícolas, hace que las aves
asociadas a ellas se encuentren en la actualidad con problemas para la pervivencia de sus
poblaciones.
Por ello, la avifauna esteparia presente en el
ámbito de estudio está protegida por normativa europea, (Directiva 79/409/CEE
relativa a conservación de las aves silvestres), normativa nacional
(Ley 4/89 de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestre y
Real Decreto 439/90 por el que se regula el Catálogo Nacional de especies amenazadas), y por normativa de la Comunidad de Navarra (Decreto Foral 563/95,
por el que se aprueba el Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra).
La Avutarda, con 18-20 ejemplares en
Navarra, se encuentra en su mayor parte en dos enclaves, uno de ellos en el área de
estudio; el Cernícalo Primilla, con 7-15 parejas en Navarra,
tiene 7 parejas en un enclave en el área de estudio; la Ganga,
con 400-500 ejemplares en Navarra, tiene unos 150 ejemplares en seis enclaves en el área
de estudio; la Ortega, con 600-700 ejemplares en Navarra,
tiene unos 200 ejemplares en el área de estudio; el Aguilucho
Cenizo, con 65-70 parejas en Navarra, tiene 10-12 parejas en el área de estudio;
la Alondra de Dupont, con unos 400 ejemplares en Navarra, y
de ellos unos 50 en el área de estudio.
Al analizar las consecuencias de la transformación del área de
estudio en regadío sobre las aves esteparias, se toma como referencia la situación de la
fauna en los regadíos realizados en los últimos años en el entorno de la zona.
En el trabajo realizado en 1995 denominado "Inventario
y categorización de áreas de interés para la conservación de la avifauna esteparia en
Navarra" se obtienen, entre otras, las siguientes conclusiones: La validez de un área para aves esteparias
disminuye en relación con la intensificación de la agricultura y la proporción de
cultivos leñosos (viñas, almendros, olivos,
etc.)
La causa básica del impacto es la transformación del hábitat, por
cambios en la cubierta vegetal y por cambios en las condiciones de tranquilidad del área.
CAMBIOS EN LA CUBIERTA VEGETAL |
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Desaparición de gramíneas y "malas
hierbas" de cultivos de secano que proporcionaban una gran fuente de semillas,
que constituyen el alimento básico de especies como Ortega, Ganga, Alondra de Dupont,
etc.
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Desaparición de colores ocres y marrones claros
típicos del secano que proporcionaban mimetismo a los plumajes de los adultos y
especialmente a los polluelos de Alcaraván, Avutarda y Sisón, así como también la
ocultación efectiva de sus nidos y huevos.
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Cambio de las comunidades de invertebrados,
especialmente de los insectos, provocado por el cambio de las especies cultivadas,
y por la intensificación en la utilización de insecticidas y plaguicidas, que hace caer
la cantidad de presas habituales de las aves que necesitan esos invertebrados para
alimentar sus nidadas.
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CAMBIOS EN LAS
CONDICIONES DE TRANQUILIDAD |
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Aumento de la presencia humana debido a la
intensificación de las labores agrícolas, que incide negativamente sobre las
especies habituadas a una escasa frecuentación de la zona donde habitan, especialmente
Avutardas, Ortegas, Gangas o Alcaravanes. El efecto negativo aumenta en la época de la
reproducción, que es cuando menor número de interferencias soportan, llegando a provocar
el abandono de las puestas.
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Aumento de infraestructuras (caminos, tendidos
eléctricos, etc.) que incide negativamente sobre especies como la Avutarda, de la
que se sabe que gusta mantener una visibilidad horizontal de unos 900 m sin obstáculos y
que normalmente se aleja unos 2.000-2.500 m de las poblaciones y de las carreteras, aunque
llegue a veces a acercarse hasta 600 m de los núcleos rurales.
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Las actuaciones propuestas tienen una influencia
diferente para las distintas especies y según los cultivos que se implanten y los
sistemas de riego que se utilicen pueden condicionar el mantenimiento de algunas de ellas.
Se puede indicar como ejemplo que la implantación de cereales de invierno en regadío
puede mantener poblaciones aceptables de Calandria y Cogujada Común, el cultivo de
alfalfa podría beneficiar al Sisón que la utiliza como alimento, y la implantación de
viñas o el mantenimiento de las mismas cuando se riegue la zona podría permitir la
supervivencia de Alcaraván y Terrera Común.
Pero en conjunto, y con las salvedades comentadas, para la mayoría de las aves esteparias el hecho de la transformación en
regadío va a significar que los individuos que ocupaban la zona transformada ya no van a
permanecer allí. No es probable que encuentren lugares cercanos donde
establecerse, tanto por la escasez de ámbitos con las características adecuadas como
porque, de existir, es posible que estén ocupados por otros individuos. Las poblaciones
disminuirán en número y eso, para especies como Aguilucho Cenizo, Cernícalo Primilla,
Ortega, Avutarda, Ganga Común y Alondra de Dupont, sensibles ante la transformación,
escasas en el territorio foral, y cuyas principales poblaciones navarras se encuentran
dentro del área a transformar, supondrá un peligro significativo para su existencia en
la Comunidad Foral.
La importancia concedida a la pervivencia de estas poblaciones en
Navarra como una forma de mantener la biodiversidad dentro de sus límites
administrativos, y la imposibilidad de ofrecer medidas correctoras, determinan un impacto
significativo por la transformación en regadío de las zonas que albergan estas
poblaciones.
Por ello se propone excluir de la
transformación esas zonas, como única forma de evitar dicho impacto.
Las zonas propuestas para exclusión son nueve e incluyen:
La totalidad de los lugares con presencia habitual de Avutarda
Todas las zonas de interés para el Aguilucho
Cenizo
Las zonas donde se han observado colonias de Cernícalo
Primilla
La totalidad de las zonas con Ganga Común
La totalidad de las zonas que albergan Alondra
de Dupont
Las zonas con presencia significativa de Ortega
Las restantes aves esteparias con presencia en las zonas de
transformación en regadío tienen áreas de distribución amplias que trascienden el
ámbito de estudio de manera que el área ocupada por la transformación supone una parte
no significativa de dichas áreas de distribución.
2. |
IMPACTO SOBRE
ESPACIOS PROTEGIDOS |
Las Reservas Naturales de Laguna de Pitillas, Laguna del Juncal, Balsa de Agua Salada y
Balsa del Pulguer, y sus correspondientes zonas
periféricas de protección, resultan afectadas por la transformación en regadío y
también, en algún caso, por el Canal de Navarra por ser atravesada por él su cuenca de
aportación hidráulica. Las zonas periféricas de protección de los Enclaves Naturales Soto López y Soto de Murillo de las Limas, resultan afectadas al ser atravesadas por el Canal de
Navarra.
AFECCIONES
A LAS RESERVAS |
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POR EXCEDENTES DE RIEGO. Los
excedentes de riego pueden afectar a la calidad de las aguas de las lagunas al arrastrar
plaguicidas y fertilizantes.
Los plaguicidas autorizados, una vez aplicados, se degradan con el tiempo.
La legislación de la Unión Europea y la española fijan los límites máximos de
residuos de cada tipo de plaguicida. Sin embargo, puede existir un cierto riesgo de
contaminación. Este riesgo, en el momento presente, está disminuyendo, ya que se está
actuando en el sentido de que cada vez los plaguicidas sean más degradables y menos
negativos los efectos de sus residuos (Directiva 91/414/CEE relativa a la
comercialización de productos fitosanitarios, y el Proyecto de Directiva relativa a la
comercialización de biocidas).
Los
fertilizantes, en razón del nitrógeno, que en forma de nitrato es fácilmente
soluble, son un buen indicador del riesgo de contaminación.
Del total del nitrógeno
aportado por los fertilizantes, parte emigra disuelto en el agua no aprovechada por las
plantas. La fracción correspondiente a esta pérdida varía con los cultivos y con el
tipo de suelo. De acuerdo con la información suministrada por el "Estudio
de Drenaje de las áreas regables del Canal de Navarra" la concentración en
el agua residual se encontrará próxima a los 50 mg/l, siendo la cantidad de agua
residual del 7 al 9% de la que se aporta, que equivale a 0,01l/s.Ha, y la cantidad de
nitrógeno perdido así, el 15% del que se emplea.
El aumento de la
concentración de nitratos en las aguas de las lagunas dependerá de la proporción que
suponga la aportación de agua residual del riego respecto al total del agua de recarga
que, siendo variable, podría tener en algún momento riesgo de impacto significativo
sobre la flora o la fauna de las lagunas.
Por ello se propone excluir de la transformación en regadío la cuenca de recarga
de la Laguna de El Juncal (32 Ha de zona regable) y de la
Laguna de Pitillas (400 Ha de zona regable), y en esta última, además, cerrar la entrada de aportes del Barranco Pastor en la temporada de riego.
Este Barranco, que drena una cuenca adyacente a la de la Laguna de Pitillas, fue desviado
hacia ella para aumentar los aportes que ésta recibía de su cuenca natural. Evitar que
en la época de riego llegue el agua del Barranco a la Laguna, no supondrá alteración en
su recarga respecto al estado actual, ya que el agua aportada por el Barranco en verano no
es apreciable.
El caso de la Balsa
de Agua Salada y de la Balsa de El Pulguer es diferente, ya que son balsas que se utilizan
para regar y que se nutren de diversos canales y acequias que conducen aguas excedentarias
de riego con niveles elevados de contaminación.
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POR INTERRUPCIÓN DE SU CUENCA DE APORTACIÓN
HIDRÁULICA. El tramo 19b del Canal de Navarra que discurre en tubería de 1,9 m de
diámetro atraviesa en 500 m aproximadamente de longitud el acuífero de 7 m de espesor
que, junto con la escorrentía superficial, alimenta la Laguna de El Juncal. En esa
longitud, para corregir el efecto barrera de la tubería al paso del agua, se recomienda la colocación de la tubería a profundidad de unos 4,5 m
sobre cama de, al menos, 1 m de espesor de material de alta trasmisividad,
rellenando el resto de la zanja, hasta unos 50 cm de la superficie del terreno, con ese
mismo material.
AFECCIÓN
A ZONAS PERIFÉRICAS DE PROTECCIÓN |
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POR EL CANAL DE NAVARRA. El
Enclave Natural de Soto López, situado en la orilla izquierda del río Aragón, está
formado por dos áreas disjuntas, el Soto de López y el Soto de la
Val del Rey, ambos con bosques de chopos y sauces. El tramo 10b del Canal pasará
entre ambos sotos en sifón elevado, cruzando su zona periférica de protección.
El Enclave
Natural de Soto Murillo de las Limas, situado en ambas orillas del río Ebro, está
constituido por cinco sotos separados unos de otros. El Canal, en su tramo 13, atraviesa
el río en sifón elevado, entre el soto de Sardavilla, y el soto de Arguedas y del
Aguadero, cruzando su zona periférica de protección.
El artículo 18.3 de la
citada Ley Foral 9/96 señala que en las zonas periféricas de protección se podrán
autorizar las "actividades vinculadas a la ejecución de
infraestructuras de interés general o de utilidad pública". La Declaración
de Interés General del Canal de Navarra y la Transformación de sus zonas regables está
contenida en la Ley 22/1997 de 8 de julio.
Los
Enclaves Naturales han sido protegidos en razón de la vegetación de ribera que sustentan.
Las bandas que se delimitan como zonas de protección tienen como valor ecológico una
vegetación de ribera de cierto interés. Se propone que en el proyecto constructivo, el diseño y método de construcción de los sifones elevados que cruzan
estas zonas tenga que evidenciar la no significativa afección a la vegetación de ribera.
El Plan de Vigilancia del Estudio de Impacto Ambiental (Tomo VI) determina las medidas
generales de control a realizar durante las obras.
POR LA TRANSFORMACIÓN EN REGADÍO. Dentro de las zonas periféricas de protección de las Reservas Naturales citadas
se encuentran 115,5 Ha potencialmente regables.
El
artículo 18 de la Ley Foral 9/96 de espacios naturales de Navarra, en su apartado 3º,
hace referencia al régimen de actividades y usos en el interior de las zonas periféricas
de protección. En concreto, señala que podrán autorizarse "los
usos agrícolas y ganaderos que se vinieran realizando de forma continuada y sus mejoras
cuando resulten compatibles con la protección del espacio natural".
Se considera que la
transformación en regadío puede incidir significativamente en la conservación de las
Reservas, por el aumento del nivel de presencia humana, que puede afectar a su
avifauna y constituir un riesgo para la conservación de la orla de vegetación que las
rodea.
Por ello se propone excluir de la transformación las zonas potencialmente regables
situadas en las respectivas zonas periféricas de protección, señalando que, en
el caso de las lagunas de Pitillas y de El Juncal, se excluyen, además, por estar
incluidas en sus respectivas cuencas de recarga; y en el caso de las balsas de Agua Salada
y de El Pulguer se excluyen, además, por estar incluidas respectivamente en los enclaves
A5 y A6, con impacto significativo sobre aves esteparias.
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POR LA TRANSFORMACIÓN EN REGADÍO. Dentro de las zonas periféricas de protección de las Reservas Naturales citadas
se encuentran 115,5 Ha potencialmente regables.
El
artículo 18 de la Ley Foral 9/96 de espacios naturales de Navarra, en su apartado 3º,
hace referencia al régimen de actividades y usos en el interior de las zonas periféricas
de protección. En concreto, señala que podrán autorizarse "los
usos agrícolas y ganaderos que se vinieran realizando de forma continuada y sus mejoras
cuando resulten compatibles con la protección del espacio natural".
Se considera que la transformación en regadío puede incidir significativamente en la
conservación de las Reservas, por el aumento del nivel de presencia humana, que
puede afectar a su avifauna y constituir un riesgo para la conservación de la orla de
vegetación que las rodea.
Por ello se propone excluir de la transformación las zonas potencialmente regables
situadas en las respectivas zonas periféricas de protección, señalando que, en
el caso de las lagunas de Pitillas y de El Juncal, se excluyen, además, por estar
incluidas en sus respectivas cuencas de recarga; y en el caso de las balsas de Agua Salada
y de El Pulguer se excluyen, además, por estar incluidas respectivamente en los enclaves
A5 y A6, con impacto significativo sobre aves esteparias.
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3. |
IMPACTO SOBRE
EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO |
Como consecuencia de la prospección efectuada a lo largo del
trazado del Canal, incluidas las balsas de regulación, se ha llegado a la conclusión de
que se producirá afección
significativa al patrimonio arqueológico en los tramos 9 y 15 del Canal (términos municipales de Ujué y Tudela) al afectar a dos "cazoletas". Estas cazoletas son un tipo de estructuras poco
representadas en Navarra. Pueden tener una antigüedad muy amplia, desde la Prehistoria
hasta la Edad Media.
Se recomienda el traslado de estas estructuras
al entorno próximo, dotándolas de la adecuación necesaria a fines didácticos,
evitando así el impacto significativo sobre las mismas.
Otras cuatro cazoletas a unos 200 m de la balsa de Artajona no se
verán afectadas si se toman las medidas que se recomiendan en el Tomo VI (Plan de
Vigilancia) respecto a paso de maquinaria y movimientos de tierra en ese lugar.
4. |
IMPACTOS
CORREGIDOS EN LAS ETAPAS DE ANTEPROYECTO Y PROYECTO DE TRAZADO |
Además de los impactos señalados, otros impactos también
significativos fueron evitados o corregidos en anteriores etapas del proceso de decisión.
AFECCIÓN
A ZONAS PERIFÉRICAS DE PROTECCIÓN |
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VEGETACIÓN.
El Canal de Navarra tiene 177 km de longitud pero únicamente el 22% del total del terreno
ocupado por el Canal se encuentra en zonas con vegetación natural; el 78% restante
son cultivos (69% del total) o repoblaciones (9%). De ese 22% que corresponde a
vegetación natural, que en su mayoría son comunidades arbustivas o de matorral en
degradación, cabe señalar una formación de cierto interés:
un coscojar con lentisco que también presenta arbolado de pino carrasco, que se encuentra
en el tramo 11.
Este coscojar tiene interés por tratarse de una formación
que muestra las condiciones ambientales que hubo en épocas pasadas en esa zona
que, al ir cambiando, hicieron que desapareciera ese tipo de vegetación excepto en
ciertos enclaves en los que condiciones particulares lo han permitido. Esta vegetación es
escasa en Navarra (su área potencial ocupa entre 35-40 km2), aunque no en
otras zonas de la Península. El Canal proyectado pasa por un extremo de la formación de
400 Ha que cubre los taludes de Bardenas Reales, afectando a unas 7 Ha, lo que supone
menos del 2%.
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EFECTO BARRERA.
En el
diseño del Canal debido a túneles, sifones y acueductos, el efecto barrera no es
contínuo. En los tramos con
efecto barrera se prevén pasos para ganado y maquinaria agrícola con una media del orden
de 1 paso cada kilómetro, que en todos los
tramos de la 1ª Fase ya se hallan definidos con el nivel de detalle de proyecto de
construcción, que pueden ser igualmente utilizados por algunas de las especies de la
fauna existente en el área tales como, reptiles, pequeños mamíferos e incluso
mamíferos de mediano tamaño, como el zorro. Las poblaciones para las que esos pasos no
servirán son los mamíferos del tamaño del corzo, especie en expansión en estos
momentos, para los que se ha propuesto construir pasos que se sitúan entre zonas de vegetación adecuada, en concreto, en el tramo 5, en el tramo 7, en el tramo 8 y
en el tramo 9, no planteándose esta medida en otros tramos ya que discurren por zonas no
propicias para estos mamíferos.
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5. |
IMPACTO
OCASIONADO POR LAS NECESIDADES DE MATERIAL PARA LA CONSTRUCCIÓN Y POR EL MATERIAL
SOBRANTE DE EXCAVACIÓN |
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EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA PRIMERA FASE DEL CANAL, incluidas
las balsas de regulación, serán necesarios unos 8.900.000 m3
de material de préstamos, alrededor de 700.000 m3 de
material de canteras y unos 870.000 m3 de
materiales que pueden proceder indistintamente de préstamos o canteras.
Para evitar impactos significativos
sobre el medioambiente:
1._ El material de canteras podría obtenerse de explotaciones con
autorización, cuyas existencias
superarían, con mucho, las necesidades para las obras del Canal. En caso de preferir
otras localizaciones, deberán someter sus proyectos al consiguiente procedimiento de
Evaluación de Impacto Ambiental.
2._ Para material de préstamos, no existiendo yacimientos en
explotación con volumen suficiente, se proponen como posibles localizaciones: terrazas del Erro y del Irati; glacis y
coluviones de Peña Izaga; coluviones de la Higa de Monreal y del Perdón; terrazas y
coluviones de la zona de Unzué y de Oricin; terrazas de Tiebas, de Campanas y de El
Carrascal; y zonas en las terrazas del Arga, del Cidacos y del Aragón. Estas localizaciones han sido elegidas considerando el
factor medioambiental por lo que, las que de entre ellas sean finalmente elegidas, sólo
deberán someterse a un detallado análisis de afecciones y vigilancia arqueológica que,
en consulta con el Órgano competente, determine las medidas adecuadas a adoptar en virtud
de la Ley 13/85 del Patrimonio. En caso de preferir otras localizaciones, deberán someter
sus proyectos al consiguiente procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental.
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EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA SEGUNDA FASE DEL CANAL, serán necesarios
unos 4.400.000 m3 de material de préstamos.
Para evitar impactos
significativos sobre el medio ambiente, no existiendo yacimientos en explotación con
volumen suficiente, se proponen como posibles localizaciones, zonas
en las terrazas de los ríos Ebro, Arga, Aragón, Alhama y Queiles. Estas
localizaciones han sido elegidas considerando el factor medioambiental por lo que, las que
de entre ellas sean finalmente elegidas, sólo deberán someterse a un detallado análisis
de afecciones y vigilancia arqueológica que, en consulta con el Órgano competente,
determine las medidas adecuadas a adoptar en virtud de la Ley 13/85 del Patrimonio. En
caso de preferir otras localizaciones, deberán someter sus proyectos al consiguiente
procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental.
En
la 1ª Fase del Canal sobrarán unos 5.500.000 m3 de tierras y en la 2ª Fase
del Canal, alrededor de 1.900.000 m3.
Para evitar impactos
significativos sobre el medioambiente, las localizaciones adecuadas para depositar el
material sobrante son las excavaciones realizadas para la obtención
de préstamos, los huecos de canteras existentes, y en la 1ª Fase del Canal, además, el
volumen de embalse muerto de las balsas de regulación, de Villaveta (3.000.000 m3),
de Artajona (500.000 m3) y de Pitillas (72.000 m3). En caso
de preferir otras localizaciones, los correspondientes proyectos deberán someterse a un
estudio de afecciones ambientales, de acuerdo con la legislación foral de Navarra
(Decreto Foral 229/93 de estudios sobre afecciones medioambientales de los planes y
proyectos de obras a realizar en el medio natural).
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6. |
IMPACTO EN LA
CALIDAD DE LAS AGUAS |
En cualquier transformación en regadío existen potenciales impactos sobre la calidad de las aguas superficiales y
subterráneas debido a las sustancias que llegan a ellas disueltas en el agua excedente de
riego. El impacto depende básicamente de la naturaleza de las sustancias
empleadas, del modo de su aplicación y del espacio receptor, tal y como se ha referido a
propósito de las lagunas endorréicas existentes.
Para evitar que en los regadíos en general el impacto en la calidad
de las aguas sea significativo, ha ido surgiendo normativa a nivel internacional y
concretamente a nivel europeo, que establece los tipos de productos a emplear y sus normas
de uso, compatibles con las exigencias de calidad de las aguas superficiales y
subterráneas. Así, los regadíos, a nivel general, están sometidos a reglamentación
cuyo cumplimiento debe controlarse a través de los planes de vigilancia descritos para
cada proyecto. Este es el caso del Plan de Vigilancia del Estudio de Impacto Ambiental del
proyecto del Canal de Navarra y la transformación de sus Zonas Regables, que será
supervisado por el Servicio de Asesoramiento al Regante del Gobierno de Navarra. |