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Es de destacar la profunda transformación de la cubierta vegetal natural debido a la
sustitución, en casi su totalidad, por campos de cultivo. De hecho, en el conjunto
de las obras del Canal sólo se afecta unas 212 Ha de vegetación natural y en el Plan de
transformación en regadío, dado que las zonas a transformar son únicamente aquéllas
que están en cultivo, la superficie es aún menor. La vegetación natural se compone de formaciones arbóreas de carrasca, de quejigo y de pino carrasco
que ocupan pequeñas superficies, en las zonas menos aptas para la agricultura, de formaciones arbustivas (particularmente coscojares) y, sobre todo, de matorrales (romerales y tomillares), pastizales y
saladares. La mayor parte del ámbito
de estudio presenta una fauna de tipo mediterráneo. En el
extremo Norte, en el entorno de los primeros tramos del Canal, pueden encontrarse algunas
especies propias de Los Pirineos.
De los diferentes grupos faunísticos hay que
destacar las aves y dentro de ellas las esteparias. Las aves
esteparias son propias de un ecosistema formado por comunidades de matorrales y
herbáceas, que se desarrollan en zonas predominantemente llanas, con un clima que no
permite el desarrollo de una cubierta arbolada densa. A este tipo de ecosistema se le
puede añadir la estepa cerealista de secano, en lugares en
los que la explotación agrícola ha creado unas condiciones en las que se pueden
desarrollar las especies animales características de las estepas propiamente dichas. En
el ámbito analizado se encuentran estepas cerealistas.
En ciertos enclaves de la zona potencialmente regable
se encuentran especies esteparias, entre ellas algunas que
dentro de Europa sólo se encuentran en la península ibérica, como: Alondra de Dupont, Terrera Marismeña y Ortega. También se
encuentra Avutarda, cuyas mayores poblaciones mundiales son
las que albergan las estepas ibéricas, con 13.000-17.000 ejemplares, seguidas de lejos
por las poblaciones de Turquía (4.000 ejemplares) y Rusia (3.680 ejemplares). En la
península ibérica las poblaciones más importantes se encuentran en tres núcleos: el de
Extremadura, el de Castilla y León y el de Castilla-La Mancha-Madrid. En el conjunto de
Navarra-Aragón la cifra estimada está entre 35-50 ejemplares en núcleos muy
fragmentados. Junto a las especies señaladas están presentes otras aves asociadas a
estepas como: Aguilucho
Cenizo, Cernícalo Primilla, Sisón, Alcaraván, Ganga, Calandria, Terrera Común,
Cogujada Común, Cogujada Montesina, Bisbita Campestre, Collalba Rubia, Collalba Negra y
Curruca Tomillera.
Existen diversos espacios protegidos en el
entorno de las actuaciones previstas. Entre ellos el de mayor interés es la Reserva Natural de la Laguna de Pitillas incluida en la lista de
humedales de importancia internacional (Convenio de RAMSAR). Además están las Reservas de la Laguna del Juncal, de la Balsa de Agua Salada y de la Balsa
del Pulguer. Asimismo, hay que señalar los sotos próximos a las zonas de paso del
Canal sobre los ríos Aragón (Enclave Natural de Soto López),
y Ebro (Enclave Natural del Soto Murillo de las Limas).
Desde el punto de vista hidrogeológico la zona más
meridional del área de estudio, situada sobre la Unidad
hidrogeológica denominada del Aluvial del Ebro y Afluentes, es la más
contaminable, debido a la porosidad de los materiales que constituyen sus terrazas. La
calidad de las aguas subterráneas, al igual que sucede en los ríos de la zona, sufre una
reducción al descender hacia el Sur, aunque el río Ebro represente un factor de
moderación frente a este comportamiento, ya que diluye las aguas de su aluvial. Se
aprecia que los acuíferos aluviales en las zonas actualmente en
regadío presentan altos contenidos en nitratos e índices de salinidad altos. Esto
se debe a que la recarga procede de los excedentes de riego, estando el incremento de la
salinidad y del contenido de nitratos relacionado con las prácticas de cultivo y sistema
actual de riego, así como con la calidad del agua que se utiliza. A esto hay que añadir
los cursos de agua que drenan terrenos con materiales salinos que se infiltran en el
acuífero aluvial, aumentando también la salinidad. |