La consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Begoña Sanzberro, se reunió el pasado
día 23 de abril en Lerín con los alcaldes de Allo, Arellano, Arróniz, Barbarin,
Dicastillo, Lerín, Los Arcos y Luquin para explicar el proyecto de creación de una zona
regable en Tierra Estella. En esta reunión, han estado también presentes los presidentes
de la Federación Navarra de Municipios y Concejos y de la Mancomunidad de Montejurra,
así como el director general de Desarrollo Rural, Jesús Mª Echeverría y el director
gerente de la sociedad pública Riegos de Navarra Miguel Horta.
Durante la reunión, se ha explicado a los representantes municipales
que tras el estudio de viabilidad realizado, se ha determinado una única área con
posibilidad de desarrollar una zona regable de interés. En este sentido, hay que recordar
que dicho estudio recomendaba elegir unas 7.000 Has. brutas de la zona seleccionada en
sintonía con los recursos hidráulicos disponibles mediante regulaciones de invierno de
la cuenca.
Todas las alternativas estudiadas se desarrollan a partir de un
aprovechamiento de aguas de invierno procedentes del río Ega, almacenadas en algún
embalse de entre los situados en el arroyo Riomayor. Este embalse regularía, a su vez,
los caudales generados en su propia cuenca hidrográfica. El riego se realizaría
bombeando, posteriormente, a la zona regable desde el embalse elegido.
En resumen, los criterios para el ajuste de la superficie regable
definitiva ha sido los siguientes: medioambientales, aptitud del suelo, cota topográfica,
compacidad, y distancia frente a las soluciones hidráulicas.
Concretamente, cualquiera de los embalses estudiados en el arroyo
Riomayor presentan una capacidad de almacenamiento de 22,5 hectómetros cúbicos, lo que
permitiría desarrollar, como máximo, una superficie regable de 6.000 Has.
En todas las opciones estudiadas, se ha diferenciado una zona que,
previsiblemente, va a seguir su desarrollo a base de cultivos permanentes regados por
goteo. Se trata de una superficie de unas 1.100 Has. de olivares y viñas concentrada
prácticamente entre las cotas 460 y 520. En el resto de la zona regable, con cota
inferior a 460 metros, se pueden establecer rotaciones intensivas conectadas con la
agroindustria (hortícolas intensivas, colza biodiesel, girasol alto oleico, forrajeras,
etc
hasta un total de 50 cultivos diferentes). Por la situación de las posibles
cerradas y la cota de bombeo desde el Ega (350 metros), las zonas para riego por
aspersión deberían estar comprendidas entre las cotas 420 y 460, y para goteo, desde la
460 hasta la 520. La capacidad de almacenamiento de los posibles embalses permite que un
75% de la superficie regable pueda regarse con una dotación máxima de unos 4.500 metros
cúbicos/hectárea y año. El 25% restante se considera destinado al riego de cultivos
permanentes (vid y olivo) con una dotación máxima de 1.500 metros cúbicos/hectárea y
año. De esta forma se conjuga el apoyo a los cultivos permanentes con la posibilidad de
explotaciones agrarias más intensivas conectadas a las agroindustrias.
Desde el punto de vista de los costes de inversión que habrían de
asumir los regantes, hay que señalar que para la red de interés general la inversión
inicial en cualquiera de las opciones será similar a la de la zona regable del Canal de
Navarra y se situará en el entorno de 700 a 900 euros/hectárea de acuerdo con la Ley
Foral 1/2002, de 7 de marzo, de Infraestructuras Agrícolas. Para el equipamiento en
parcelas, los costes de inversión que han de asumir los regantes se sitúan entre un
mínimo de 1.280 euros/hectárea y un máximo de 3.375 euros/hectárea dependiendo del
sistema de riego elegido y de otros factores.
Por otra parte se pretende limitar estos costes de explotación a 243
euros/hectárea y año, cifra media actual que abonan los regantes de la zona regable del
Canal de Navarra. Para ello es preciso complementar el diseño de la zona regable con
aprovechamientos energéticos alternativos, solar y eólico, sometidos en todo caso a
autorización administrativa.